Alonso Cueto en el Cusco

Quiero mencionar también una entrevista a Cueto publicada a mediados de enero y que en su oportunidad no consigné, realizada por Manuel Eráusquin y Carlos M. Sotomayor para la sección cultural del diario Correo. En ella, ambos periodistas le plantean la siguiente pregunta: "¿Qué conclusiones sacas de la polémica (andinos vs criollos) desatada hace algunos meses?": "La polémica se centró en un tema que no era literario. Se centró en si hay o no una mafia que dirige los medios; no fue una polémica sobre lo que tiene que ver con el trabajo del escritor. Lo que yo saco en conclusión después de varios meses es que efectivamente hay una serie de desigualdades, marginaciones y prejuicios. Los hay, es obvio que los hay. Lo que me parece absurdo es atribuir la existencia de esos prejuicios a la influencia de dos o tres escritores. Eso es ridículo. Pero esa pólemica ya ha terminado. Incluso, en la Feria de Guadalajara, yo me he saludado con todos los escritores, incluyendo a Miguel Gutiérrez, Dante Castro y Oswaldo Reynoso, quien me felicitó por el Premio Herralde y me aclaró que su ataque no era nada personal". También le preguntan por su percepción del trabajo de los críticos que se manifiestan en los diferentes diarios: "Un problema que hay es el espacio que se les da. Muchas veces se les da poco espacio para desarrollar ideas. Muchas veces en una columna se pueden dar opiniones, pero no se pueden desarrollar ideas; es muy difícil. Creo que un crítico o un comentarista debería interesarle a un lector que incluso no haya leído el libro. Yo leo a los críticos y no busco realmente la opinión sobre tal o cual libro, sino que su texto sea una obra bien escrita, una pieza periodística bien pensada que me diga algo más allá de la opinión sobre el libro".