Poetas peruanos en el Huáscar

Esta noche viajas al ChilePoesía. ¿Cuál es el peso mayor que le otorgas a este encuentro?
El mayor peso está en que somos 30 poetas, varios de nosotros pesos pesados, cosa que nunca se ha hecho en naciones tan vecinas y tan distantes como las nuestras. Como dice el slogan del encuentro, se trata de tender puentes, y no de levantar muros. Los chilenos tienen una tradición poética tan fuerte como la nuestra, una poesía formidable, y ya era hora de tomar el toro por las astas, como ha hecho nuestro anfitrion, el poeta José María Memet, para dejarnos de vainas y encontrarnos de poeta a poeta, como Neruda y Vallejo se encontraron, y aunque se diga lo contrario, fueron amigos.
La lectura en el Huáscar, en la que has sido convocado, mereció una caricatura irónica de Heduardo.
Bueno, Heduardo siempre me hace reír. Él es caricaturista político, y siempre le da un sesgo político a las cosas, pero yo creo que lo nuestro tiene un sesgo marcadamente cultural, no somos políticos, sino poetas, y no vamos a reclamar el Huáscar, sino a exorcisar los fantasmas de la guerra que todavía están rondando por ahí, y traban la comunicación entre nuestros pueblos. La política mejor se la dejamos a los políticos y a los militares, que esa es su chamba y no la nuestra.
¿Llevarás algunas novedades a este encuentro?
La novedad que llevo es mi propia poesía, que es muy poco conocida en Chile, donde se conoce mucho más a Cisneros, a Belli, a Paco Bendezú que a mí, y tal vez publique una antología de mis textos más conocidos en una editorial chilena.
A propósito de los políticos, uno de ellos, el ex congresista de Izquierda Unida Rolando Breña Pantoja, el día de ayer en su columna Mirada zurda del diario Correo escribió lo siguiente: "Los peruanos quisiéramos que nuestras relaciones con Chile fueran normales y cordiales, que participáramos de un gran proceso solidario de integración y desarrollo. Sin embargo, no es así. No lo serán por largo tiempo. Conspiran en contra los traumas de la llamada 'Guerra del Pacífico', en la que el país sureño mostró innegable carácter expansionista, agresivo, guerrerista, depredador". También expresó esto de aquí: "Es verdad que existen voluntades sinceras en el pueblo chileno para superar estos problemas, pero no se ven reflejadas en las esferas oficiales más representativas chilenas (política, Fuerzas Armadas y armamentismo, diplomacia, economía, comercio) como es comprobable cada día, que van desde problemas fronterizos hasta la apropiación de productos y marcas. No pueden ser suficientes los llamados y los buenos deseos. O la visita de funcionarios, legisladores, militares, diálogos presidenciales, embajadas culturales; o el anunciado recital de poetas peruanos y chilenos en el histórico Huáscar de Miguel Grau, hoy botín de guerra".
Nuevamente a propósito del "anunciado recital" en el Huáscar, envié hace unos minutos una pregunta a Doris Moromisato, quien ha tenido la gentileza de contestar a la brevedad lo siguiente: "El Huáscar es un símbolo como leer poesía también lo es. Nada malo puede surgir de este recital, es más bien un gesto de construcción antes que de provocación. Soy hija de inmigrantes y mi forma de construir la identidad peruana y latinoamericana fue amando y no odiando lo que sus habitantes amaron, no lo que odiaron. Para mí las guerras son patriarcales y machistas. La poesía en cambio es sutileza, delicada forma femenina de atrapar la realidad. Este recital será un antídoto para los rencores históricos".
Hoy el portal de ChilePoesía incluye el programa general del encuentro. Los espacios de lectura comprenden, entre otros, la Municipalidad de la comuna Independencia, el Instituto Sagrado Corazón, el Centro Cultural de España, la Sociedad de Escritores de Chile, la Casa Central de la Universidad de Chile, el Goethe Institut, la Universidad de La Frontera, la Pinacoteca de la Universidad de Concepción y la Plaza de Armas de Santiago.
En la foto: el monitor Huáscar en la mira.