Alejandro Romualdo, Javier Heraud, Miguel Gutiérrez

HERAUD. Herman Schwarz y Édgar O'Hara preparan una edición especial de Estación reunida (1964), el poemario póstumo de Javier Heraud. Esto lo comenta hoy en la sección cultural de Perú 21 Arturo Corcuera, quien a su vez expresa que en este poemario Heraud "le canta a la naturaleza y dialoga con las plantas, con las estaciones a las que alude el libro. En estos poemas, uno descubre lo gran poeta que era, su sólida formación literaria. Como Rimbaud, alcanzó la madurez muy temprano".
MIGUEL GUTIÉRREZ. La serie Punto de Lectura, de Santillana, acaba de publicar la segunda edición de El mundo sin Xóchitl, novela de Miguel Gutiérrez aparecida inicialmente en el 2001. La misma viene siendo presentada esta misma noche por Abelardo Sánchez León y Alonso Rabí. Incluyo algunos comentarios sobre la novela incluidos en Del viento, el poder y la memoria. Materiales para una lectura crítica de Miguel Gutiérrez, libro editado por Cecilia Monteagudo y Víctor Vich y publicado el 2002 por el Fondo Editorial de la PUCP. "El mundo sin Xóchitl es la búsqueda desesperada por construir una relación con el mundo que modere el odio, la traición, el abuso. En su desesperación, apuesta por la perfección del mundo de liberación que representa el incesto fraternal contra la represión y la violencia que acompaña el incesto paternal, del macho gozador que posee a todas las mujeres. Es una apuesta imposible, ha dicho Freud, pero es hermosa, nos dice el texto de Miguel Gutiérrez" (Kathya Araujo, pág. 213). "En el prólogo y el epílogo de El mundo sin Xóchitl, un narrador anónimo, identificado por Wenceslao como escritor y con rasgos destinados a convertirlo en un personaje que fácilmente podría confundirse con el verdadero Miguel Gutiérrez, recibe el manuscrito de un amigo fallecido vía la conviviente de este, los que leerá hasta el amanecer en un Hotel de Morropón. Gutiérrez hace, entonces, del texto central que le da cuerpo a la mayoría del libro, un manuscrito. La evocación de principios de los años cincuenta que hace Wenceslao está constantemente interrumpida por momentos en que se refiere a las circunstancias en que él lo escribe entre 1997 y 1999, conviviendo con una cantante mulata, unos diez años más joven que él, llamada Grelia" (Melvin Ledgard, pág. 218). "La novela corre sobre la grupa de la memoria, pero esta no se organiza en el sentido de la linealidad del lenguaje, sino que salta movida por el trabajo asociativo. De ahí que la voz del personaje narrador intervenga una y otra vez para dar breves explicaciones de su comportamiento como tal, de sus elecciones de decir o no decir, de los mecanismos de sus búsquedas expresivas. La presencia de ese yo convierte el proceso de escritura en un motivo novelesco y se duplica en quien recibe el manuscrito, de cuya mano recorremos escenarios ya vacíos de sus personajes, pero aún impregnados de su recuerdo" (Ana María Gazzolo, pág. 302-303). "A diferencia del sentimiento de culpa de los hermanos incestuosos de Pedro Páramo de Rulfo y El sonido y la furia (donde también hay un hermano tarado) de Faulkner, la pareja de El mundo sin Xóchitl, más erotizada (hasta sentir celos por cualquier persona, sin excluir a la madre muerta) que la pareja incestuosa de El hombre sin atributos de Musil, juzga que el amor no puede ser jamás algo malo, cuanto más si brota de la comunicación integral entre dos seres" (Ricardo González Vigil, pág. 305).
En la foto: carátula de la nueva edición de El mundo sin Xóchitl.