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viernes, junio 01, 2007

La sintonía de MVLl

Radio: Con una producción de primera, RPP alista la transmisión de medio centenar de clásicos de la literatura. El invitado estrella: Mario Vargas Llosa

Por Maribel de Paz*

Durante el último medio año, Mario Vargas Llosa ha estado visitando las cabinas de RPP. ¿Se trataba acaso de un retorno a su antiguo trabajo de redactor de noticias radiales? No. El novelista ha decidido colaborar con un añorado proyecto de Manuel Delgado Parker: Mi novela favorita, una serie de más de medio centenar de grandes novelas clásicas condensadas en una hora de duración para ser llevadas a la radio. La función del novelista: seleccionar las historias y grabar pequeñas presentaciones para cada una. Las transmisiones, quizá, no despierten el furor de El derecho de nacer, ni los desórdenes causados por Orson Welles en 1938 durante la narración de La guerra de los mundos, pero, al menos, serán un respiro refrescante en el dial.

¿Qué personaje de radionovela consideras más memorable?
Pues la verdad yo no he oído radionovelas, a pesar de que he escrito toda una novela sobre eso, La Tía Julia y el Escribidor. Lo que sí conocí fue a gente que trabajaba en Radio Central, que era especialista en radionovelas y vecina de Radio Panamericana, donde yo trabajé en los años cincuenta. Allí conocí al que era guionista y que inspiró al personaje de Pedro Camacho, Raúl Salmón, un escritor, actor y director de teatro boliviano que llegó a ser alcalde de La Paz. Ya muchos años después he oído en la BBC de Londres unos programas extraordinarios de radioteatro, con textos escritos por dramaturgos y unas producciones magníficas.

¿Al estilo de lo que está por lanzar RPP?
Exactamente, son unos programas que sentaron una especie de modelo por la calidad de las obras que grababan y también por la calidad artística en la adaptación y en la realización. Ha sido una idea muy bonita que a mí me sedujo, la de RPP, de llevar a la radio adaptaciones de una hora de novelas de gran categoría literaria.

Pero lejos del melodrama y el culebrón de las típicas radionovelas.
Bueno, algunas son verdaderos culebrones, pero el culebrón no está en las historias, sino en el tratamiento que se les dé, porque el culebrón tiene amores imposibles, adulterios, y todo eso está en la gran literatura. Lo que diferencia al melodrama truculento de la obra maestra es el lenguaje, los diálogos, la construcción. Aquí el esfuerzo ha sido enorme para que las adaptaciones, al mismo tiempo que sean ágiles, sean fieles al espíritu de las novelas y no las banalicen, vulgaricen ni frivolicen.

Pienso en un artículo tuyo sobre "el gusanillo de los libros", aquel personaje de una radio californiana que lograba una gran sintonía narrando y comentando historias.
Cómo te acuerdas, sí. Creo que nunca una entrevista me ha impresionado tanto como la de este personaje. Tenía su programa en el college de un barrio apartado de Los Ángeles, en una cabina de grabación muy modesta. Primero hacía una síntesis de la obra que iba a comentar, de gran exactitud y mucho color, y después pasaba a una entrevista que te inducía a hacer un esfuerzo de reconstrucción de lo que había sido el trabajo de creación de la novela. Era un programa extraordinario de crítica literaria. Lo de RPP es una cosa muy distinta, son adaptaciones de novelas en una hora. Yo he hecho la selección, pero solo he podido elegir entre novelas que son de propiedad pública. Están El Quijote, Madame Bovary, Los Miserables, pero no he podido poner ningún texto de Faulkner, con lo que me gusta Faulkner.

¿Y te hubiera gustado interpretar alguno de estos personajes?
Pues no lo he pensado, pero si me lo hubiera propuesto Alonso Alegría tal vez lo hubiera hecho. Lo que a mí más me gustó del proyecto es que si estas obras tienen éxito con el público, incitarán a los oyentes a leer los libros en que están inspiradas. No hay ahí ninguna obra que no haya aprobado esa prueba terrible que es la prueba del tiempo, que es lo más importante para una obra literaria. Mira, hay una idea muy equivocada y extendida, y es la idea de que la cultura es un hombre sabio anestesiando a su público con un discurso de palabras rebuscadas.

Cuando en realidad la cultura debe movilizar.
Debe inquietar, dar ideas, buenas o malas, no importa, y sacarte de esa actitud pasiva, conformista y resignada que es la actitud de la mayor parte de la gente que está sometida a una rutina. La cultura sí, enriquece el conocimiento, desarrolla en ti un espíritu crítico y te permite entender mejor la problemática que te rodea, la sociedad en la que vives y a ti mismo, pero antes que eso, la cultura debe ser algo que te produce, antes que nada, un gran placer.


Cabina en la mira
Con el dramaturgo Alonso Alegría a la cabeza, el proyecto Mi novela favorita tiene ya más de tres años de maduración. Lejos de aquellas improvisadas grabaciones de los años 50's que MVLl retratara en La Tía Julia y el Escribidor, RPP viene desarrollando un proyecto que amenaza tener la calidad de audio de las bandas sonoras de Hollywood. Entre los escritores que redactarán los guiones están Alonso Cueto, Giovanna Polarollo y Mariana de Althaus. Atrás quedaron, también, las señoras bigotudas que interpretaban a despampanantes damiselas ante los suspiros de los desprevenidos radioescuchas. Jimena Lindo, Bruno Odar y Norma Martínez se encargarán de prestar sus voces a Ana Karenina, Dorian Gray y Madame Bovary.


* Publicado en Caretas 1978.