Poesía, Congrains, Echarri, Zavaleta
CONGRAINS. Cynthia Campos B. publica en la sección cultural de La República una crónica sobre la presentación de El narrador de historias de Enrique Congrains Martin en la librería Crisol de San Isidro. "Conforme a su afán de hacer de su novela una obra latinoamericana, donde no haya fronteras, la trama de El narrador de historias presenta a Argentina y a Chile enfrentados en un conflicto bélico. En este escenario los libros y los escritores casi han desaparecido, de modo que la narración oral cobra importancia. En este marco aparece Cayetano Cómpanis, un narrador que se ve envuelto en una serie de intrigas internacionales. 'Tengo una relación profunda de amor con Argentina –se animó a expresar en un momento Congrains–; sin embargo, confieso también que tengo una relación de amor- odio con Chile. Creo que tengo cuentas que cobrarle'. Se refería a cuentas históricas que dejó la guerra y hacía notar que su temperamento como su sentido de denuncia social estaban intactos. '[Es una novela] que voy a escribir con mi mano izquierda', leyó en un fragmento del libro. 'Porque yo soy un hombre de izquierdas", acotó ante el aplauso del público'", se lee. Por su parte, Ernesto Carlín Gereda hace lo propio en la contracarátula de El Peruano.
ECHARRI. "La doble construcción de infancia en Los naufragios de Cabeza de Vaca" es el título del ensayo que Andrés Xavier Echarri publicó en el número 35 de la revista de estudios literarios Espéculo. "En este ensayo se analizan las construcciones de infancia en Los naufragios de Cabeza de Vaca, y sus implicaciones ideológicas. Aunque hay varios procesos de infantilización, sugiero que básicamente se da un doble proceso. Por un lado, una imagen picaresca de la niñez en la que el yo autorial se infantiliza para luego narrar su progresivo crecimiento. Por otro lado, una imagen religiosa (católica) de la niñez desde la que se narra la progresiva infantilización del indio. Al final el narrador se construye como un padre espiritual de infantilizados indios, cuyo sometimiento al imperio por asimilación a la ideología católica se propone como alternativa a la coersión militar de los conquistadores. Sin embargo, el bautismo es dual: este padre espiritual deviene aculturado en parte (bautizado) por sus naufragios", señala. Por otra parte, pueden leer un fragmento del poema "La herrumbre del rostro" de su poemario Las quebradas experiencias (1993).
ZAVALETA. Giancarlo Stagnaro publicó el lunes en El Peruano una entrevista a Carlos Eduardo Zavaleta a propósito de su nueva novela Con boleto de vuelta que, como Bombardero de César Gutiérrez, guarda relación con el atentado del 11-S. Tal y como señala Zavaleta: "'César Aníbal decide pasar su año sabático en el Perú, pero este retorno está encubierto por razones poderosas y sombrías. El protagonista tiene dos amantes, una peruana y otra estadounidense. Esta última va descubriendo la doble vida de Aníbal'. El ambiente de paranoia del 11-S está ejemplificado en Faus, un estadounidense que suele acusar a Aníbal de actividades antinorteamericanas. 'Es un mundo de muchas dudas, lleno de sombras, indecisiones y falta de vínculos sinceros. De manera paralela, en la novela se transmite que Estados Unidos y América Latina no se comprenden y esta es nuestra historia común', sostiene el autor".
PD: Les hago llegar dos artículos de César Hildebrandt publicados en su columna del diario La Primera. El primero apareció ayer y se titula "El Chile de la bestia inmunda"; escrito a raíz de la muerte de "Patricia Verdugo, la periodista chilena más valiente de las últimas décadas, la relatora para todo el mundo de la llamada Caravana de la Muerte". El segundo, "Becerro de oro", del día de hoy, denuncia tropelías (llamémoslo así) de la minería canadiense en el Perú.
PD2 Jueves 17: César Hildebrandt escribe hoy en La Primera a propósito de la demanda peruana ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya por el diferendo marítimo con Chile.
En la foto: afiche de recital poético peruano-chileno-mexicano en Villa El Salvador.