Entrevista a Rodrigo Fresán
La Revista de Libros del diario El Mercurio publica hoy una entrevista de Álvaro Matus al escritor argentino Rodrigo Fresán (Buenos Aires, 1963). El tema de la misma gira en torno a la literatura estadounidense. Incluyo tres preguntas.
La novela total, a la manera del siglo XIX, sigue cautivando a los autores jóvenes, como Franzen, Foster Wallace, Moody. ¿Qué relación tendría esta "idea fija" con la tradición misma de la novela en ese país?Los tres autores fundacionales, los padres de los tres Grandes Temas de la literatura norteamericana son, para mí, Herman Melville con Moby Dick (la meta-ficción alegórica), Nathaniel Hawthorne con La letra escarlata (los peligros del puritanismo y los fuegos de las pasiones prohibidas) y Mark Twain con Huckleberry Finn (la road-novel iniciática). A este trío se podría agregar Henry James, quien pone en juego la literatura del norteamericano como extranjero profesional enfrentándose al sólido fantasma de Europa. Hemingway y Faulkner y Fitzgerald constituyen un segundo Big-Bang. Y hoy todos están más vivos que nunca. Yo creo que no tiene sentido resistirse a las influencias benéficas siempre y cuando se las pueda procesar con gracia. Por otra parte, la novela decimonónica siempre será LA NOVELA. El espécimen rey, el momento en que el género reinaba triunfal por encima de todas las demás expresiones artísticas. Tal vez, lo que se intenta emular no sea el formato (las particularidades técnicas, las estrategias narrativas), sino esa época en que un libro tenía la obligación implícita de ser todo un mundo porque, para un ciudadano/lector medio, resultaba imposible conocer el mundo entero. La solución, entonces, pasaba por tener al mundo en las manos y en las manos a un libro.¿Quiénes revitalizan esta tradición de La Gran Novela Norteamericana?Denis Johnson, Bruce Wagner, Rick Moody, William T. Vollmann, De Lillo, Thomas Pynchon, Richard Powers... Hay muchos, demasiados, por suerte.Dijiste que Paul Auster es "como la Coca Cola". ¿Cuánto hay de elogio y cuánto de ironía en eso?Mitad y mitad. Auster me parece un gran narrador, pero no es un gran escritor. Es decir: maneja los resortes de tramas imposibles -a menudo inverosímiles fuera de sus libros- con mano experta. Difícil dejar de leer cualquiera de sus novelas. Pero, al mismo tiempo, mientras las lees, por lo menos en mi caso, siento que me están vendiendo, no diría gato por liebre, pero sí conejo por liebre. He sentido esto más que nunca en su reciente y autohomenajeante Travels in the Scriptorium. Para mí, lo mejor de Auster no está en sus libros (aunque siento admiración por La invención de la soledad y Leviatán), sino en su guión para el film Smoke.En la foto: Rodrigo Fresán. "Auster me parece un gran narrador, pero no es un gran escritor", afirma.
Breves
ADOLPH. La sección cultural de Perú 21 dedicó ayer una nota a José B. Adolph, recientemente fallecido. "Famoso por su humor e ironía, sus libros han sido traducidos al inglés, alemán, sueco, francés, polaco, húngaro e italiano. Son su mejor herencia", se lee. Por su parte, hoy José Güich Rodríguez dedica su columna a recordar al autor. "El resto es silencio. Con esta frase de impronta shakesperiana, que el dramaturgo inglés colocó en boca de Hamlet, finaliza el último texto publicado por José B. Adolph, en calidad de póstumo", señala. Efectivamente, RPP había informado que Adolph "murió durante la madrugada de este jueves 21 de febrero". Mientras que Jorge Díaz Herrera, por su parte, informó el viernes en La República que el narrador "falleció el 20 de febrero, a las once de la mañana". La columna de Adolph apareció al público el día jueves. Güich concluye su texto con las siguientes palabras: "Hace poco más de un mes, nuestra columna fue dedicada al último libro de José B. Adolph, titulado Es sólo un viejo tren. Uno de los motivos guía de aquel conjunto de relatos es la muerte, como inexorable destino de todas las acciones humanas. Muchos de sus personajes simplemente se entregan a ella, sin protestar o reclamar una prolongación inútil de la vida. Con esa actitud parece haber partido el Maestro –que perdone el calificativo: él lo detestaba, pero es imposible llamarlo de otro modo–, hacia la siguiente parada en su viaje a la dimensión desconocida donde, de manera lapidaria, el resto es silencio". En la Bitácora de El Hablador, Giancarlo Stagnaro publica un "Testimonio de parte".PD Lunes 25: Alonso Cueto dedica su columna de hoy en Perú 21 a "La maravillosa vida de José Adolph". "Inclasificable como autor, cultivó con frecuencia el género de la ciencia ficción con un sesgo hacia lo absurdo y lo humorístico. Mañana las ratas, Un dulce horror y Los fines del mundo se leen con sorpresa y admiración", señala (Cueto no consideró Es sólo un viejo tren, último libro de Adolph que contiene 37 cuentos, en su "apurado recuento" literario del 2007). El viernes, Katya Adaui recordó a Adolph como "profesor de alemán en el instituto Goethe". Ese mismo día José Antonio Galloso consignó en su weblog "una selección de [cinco] relatos [de Adolph] aparecidos en la red". Otra selección de sus textos en la red es la publicada en Ciberayllu.DÍAZ HERRERA. Hoy en la sección cultural de El Comercio Ricardo González Vigil escribe una reseña sobre Pata de perro, novela de Jorge Díaz Herrera. "Como reconstrucción de la mirada infantil y de las tribulaciones hormonales de la pubertad, Pata de perro resulta magistral. Ahí sobresale la vida del barrio, retratada mejor que nunca en las letras peruanas. Muchas de esas páginas poseen un aleteo poético digno de compararse con el Martín Adán de La casa de cartón, no obstante su mayor consistencia narrativa, su agilidad para integrar las descripciones en la trama. Igualmente admirable discurre la caracterización de un mataperro infantil que se torna un "pata de perro" desde la adolescencia hasta la vejez. El lema 'no hay nada como joder' (p. 13) se ve ricamente contextualizado como una forma de zaherir las pautas que rigen las relaciones sociales peruanas (y de otros países, por cierto): el machismo (encarnado en Papagusto y las broncas de barrio) y el racismo (el desdén del padre frente a los 'Cocoidé'), junto con el afán arribista. En general, el impulso travieso y vagabundo de Pol se contrapone a las crueles divisiones (que no valen para el alma limpia de un niño) entre ricos y pobres, poderosos y oprimidos; también, sin duda, entre bellos y feos, exitosos y perdedores, países desarrollados y países que nunca logran desarrollarse. Y no todo procede del contrato social; el peor y más doloroso enemigo es el paso del tiempo con su cuota de ausencias y muertes", señala. Por su parte, en el suplemento El Dominical de este mismo diario, Enrique Sánchez Hernani entrevista a Díaz Herrera. "Cada escritor debe descubrir sus propios enigmas. Ahora tengo otra novela en ciernes: Bibliografía fantástica. La estoy construyendo; versa sobre los sueños y ahora estoy en un dilema: no sé si despertar o no en la novela", comenta el autor. Por último, pueden leer "Tres cuentos breves" suyos publicados el pasado 13 de febrero en Ciberayllu.
TRES REVISTAS CULTURALES. Hoy en la sección cultural de El Peruano, Giancarlo Stagnaro consigna los recientes números de tres revistas culturales peruanas. "Ajos & zafiros arriba a su número 8/9, bajo la dirección de Agustín Prado y José Cabrera Alva, con un amplio dossier sobre la denominada literatura de la violencia política. Santiago López Maguiña emprende un análisis del discurso senderista. Luis Fernando Chueca recorre las representaciones de la violencia en tres poetas de las últimas décadas. [...] El número 5 de Intemezzo tropical causó revuelo con la aparición de un artículo de José Rosas Ribeyro, en el que confesaba haber retocado los poemas más representativos de María Emilia Cornejo. Más allá de los comentarios a favor o en contra, esto reitera la convicción de que en literatura nunca hay verdades finales. Sin embargo, no es el único tema sobre el que gira la revista. Las interacciones entre la choledad, lo chicha y las migraciones rigen el número, con artículos destacados sobre el grupo Orkopata, el retorno del narrador Siu Kam Wen y la explicación del fenómeno Néctar en Sudamérica. También incluye un portafolio sobre El zorro de arriba y el zorro de abajo, de José María Arguedas. Intermezzo también incluye textos sobre cine, vida urbana y poesía latinoamericana migrante [...] ur[b]es. Revista de ciudad, urbanismo y paisaje arriba a su tercer número. Valga el esfuerzo del urbanista Wiley Ludeña, que retoma el pensamiento sobre la ciudad en el Perú. Ayacucho, la villa colonial de Potosí, La Paz y El Alto son analizados desde los imaginarios que generan. Asimismo, Lima es vista desde tres aspectos diferentes pero complementarios: las urbanizaciones populares, la transformación del centro y los enclaves residenciales", se lee.
VICENT SOBRE WOOLF. Ayer en el suplemento cultural Babelia del diario El País Manuel Vicent definió a la técnica literaria del monólogo interior como "una forma de regurgitar el pensamiento como los rumiantes". Lo dice a propósito de la narrativa de Virginia Woolf, en un recomendable artículo a ella dedicado. "En aquel tiempo de moral victoriana ponerse pantalones de hombre, ser sufragista, fumar en público cigarrillos egipcios, dar charlas en un círculo obrero siendo una señorita de alta sociedad y enamorarse de su amiga la poeta Vita Sackville West, esposa de un lord, y vivir con ella una relación lésbica no fue para Virginia Woolf un juego estético como el que ejercían sus amigos sino una forma de romper el dogal de hierro que la ahogaba, una actitud radical que la convertiría en una bandera del feminismo", señala.
ROBBE-GRILLET. Hoy en la Revista de Libros del diario El Mercurio, Mauricio Electorat publica un artículo sobre el recientemente desaparecido novelista francés Alain Robbe-Grillet. "¿[E]n qué consistía la nueva estética de Robbe-Grillet? En hacer del texto narrativo un espacio poético puro. La 'nueva novela' no tiene ninguna obligación, ni mucho menos una relación de dependencia, con los viejos artificios de la novela decimonónica. Dicho de otro modo, para los cultores del nouveau roman -que contó entre sus filas a autores como Beckett, a una primeriza Marguerite Duras y al último Nobel francés, Claude Simon-, personajes, psicología, trama son antiguallas que merecen un solo destino: el basurero. Máxima objetividad, primacía de la mirada y total ausencia de lo humano son tres rasgos que definen la narrativa de Robbe-Grillet, a pesar de que el interesado los refutó durante toda su vida. Quizá quien mejor haya sintetizado la empresa de este autor haya sido su amigo Roland Barthes, el Papa de la semiología: la novela de Robbe-Grillet, según él, subvierte el pacto primigenio del relato con lo real. La novela se vuelve así un ente poético autónomo. ¿Poesía pura? Descripción pura. Digresión también. La novela, como la cinta dentro de la cámara, 'registra' discursos, pero no se propone contar estrictamente nada", afirma.
FRESÁN SOBRE MURAKAMI. El suplemento Radar Libros de Página 12 publica hoy una reseña de Rodrigo Fresán al libro Sauce ciego, mujer dormida de Haruki Murakami, el primer libro de sus cuentos publicado en castellano vía Tusquets. Fresán califica la literatura de Murakami como "una particular mezcla de compulsión epifánica, lenguaje complejamente sencillo, finales abiertos pero herméticamente cerrados, pura intuición y –al mismo tiempo, cuando todo parece a punto de venirse abajo– una firme precisión para afectar al lector de maneras siempre impredecibles haciéndole sentir que aquello que se le cuenta no está escrito sino que está sucediendo en el acto para que sea él quien termine de convertirlo en íntima trama".
CHARIARSE. Hoy en la sección cultural de Expreso, Tomacini Sinche López entrevista al poeta Leopoldo Chariarse (Chiclayo, 1928), quien vive en Alemania. Incluyo unas preguntas. "¿Qué piensa de la muerte? ¿Tiene miedo?": "La muerte nos va a encontrar a todos y es bueno que nos encuentre haciendo lo que hemos amado siempre, en mi caso la poesía. En todo caso, cuando la deseé o la busqué no vino a encontrarme. Es como una mujer: si la buscas te huye, si la dejas tranquila te busca. Lo mejor es mantenerse neutral ante ellas". "Por lo que me dice, ¿pensó en suicidarse?": "No tanto como eso. Tuve muchas fases de desesperación en los que buscaba algún modo de dejar de sufrir. Por suerte, en esos momentos la poesía fue un hada bienhechora para mí". "¿Qué le preocupa de que la muerte lo encuentre sin que lo desee?": "Me preocupa que los manuscritos que no he terminado de trabajar queden sin publicarse o de que se publiquen de una manera que no deseo. Tengo tanto material para revisar que prefiero no hurgar en ellos porque sino no salgo nunca de ellos y uno tiene que trabajar para pagar las cuentas y poder comer". "¿Y para cuándo tendremos otro libro suyo?": "En esta visita a Lima he recibido una propuesta interesante del poeta Marco Martos: publicar una antología completa de mi obra e incluir todos los poemas que aún no han visto la luz. Es un proyecto que me entusiasma y veremos si se concreta". De momento, se acaba de publicar, con fecha de imprenta del 14 de febrero, una breve antología poética de Chariarse titulada Resplandor en la niebla (Lima: Ventana de Medusa, 32 págs). Otro título de poesía peruana relacionado con la niebla: Banderas detrás de la niebla de Watanabe, En el hocico de la niebla de Pimentel, o la antología poética de Cisneros Como un carbón prendido entre la niebla, que recoge un verso de su poema "Tranvía nocturno" de su poemario de 1978 El libro de Dios y de los húngaros. La antología de Chariarse incluye diez poemas inéditos. Marco Martos escribe unas palabras en la contracarátula. Un óleo de Polanco ilustra la carátula.PD Lunes 25: Gonzalo Pajares Cruzado entrevista hoy en la sección cultural de Perú 21 a Leopoldo Chariarse. "La prosa se queda en los límites del lenguaje; la poesía los trasciende, se atreve a llegar al límite de la incomunicabilidad. La poesía trata de comunicar lo incomunicable", señala.
HUESO HÚMERO 51. Unas líneas al reciente número de Hueso Húmero (sobre el que reproduje el viernes una breve nota aparecida en el último Caretas). El mismo abre con una conversación de la revista con Aníbal Quijano, la cual sirve de tema hoy a Abelardo Oquendo en su columna de La República. Francesca Denegri escribe sobre "Testimonio y subalternidad en India y en América Latina" y Carolina O. Fernández sobre "Poesía 'indígena' contemporánea y gestión cultural. (A propósito del encuentro internacional de poesía intercultural)" celebrado en Quito entre el 10 y el 12 de enero del 2007. Julio Ortega publica unos breves apuntes bajo el título general de "Bitácora". Uno de esos apuntes, el titulado "Nacional/Mundial", fue glosado hace dos domingos por Abelardo Oquendo. Consigno el fragmento no citado entonces por Oquendo: "Una película reciente, Madeinusa, postula que los indígenas peruanos sólo tienen una opción: ser primitivos o huir a Lima. O sea, modernizarse o desaparecer. Vivimos entre opciones ilusas. Y en una suerte de desbalance crítico, que es más bien sentimental" (135), afirma Ortega. Pablo Quintanilla escribe sobre "La movida filosófica en Latinoamérica y el Perú" y José Ignacio López Soria reseña Sakra Boccata de José Antonio Mazzotti y Tolerancia. Interpretando la experiencia de la tolerancia, libro editado por Rosemary Rizo-Patrón. Del primero explica que es "un poemario que desde el título mundaniza lo sagrado y sacraliza lo mundano; que dialoga con la tradición peruana y la occidental sin entenderlas como un mandato, ni reducirlas a um mero registro; que consigue la fusión de amores y horizontes culturales, respetándose posesivamente los unos a los otros; que erotiza la mística y mistifica la erótica; es decir[,] que busca apasionadamente el punto de encuentro de los tres vértices, lo natural, lo humano y lo divino, sin dejarse atrapar por ninguno de ellos, y lo encuentra, ocultándolo, en algo tan sólido y tan débil como la palabra" (172). Y concluye su texto sosteniendo que "la copertenencia entre lo natural, lo humano y lo sagrado, refigurada poéticamente en Sakra Boccata, abre perspectivas más amplias al pensamiento que el concepto filosófico de tolerancia. Este último se refiere sólo a las relaciones humanas -incluyendo naturalmente todo lo que ellas implican, que no es poco-, pero no se acerca a lo natural y lo sagrado sino como dimensiones de lo humano, ni deja el camino allanado para una convivencia digna y gozosa de lo diverso. Y, como he dicho en más de una oportunidad, la copertenencia entre las dimensiones de lo que hay y la convivencia de las diversidades constituyen hoy lo que más merece pensarse" (177). Fidel Tubino reseña Adiós a Mariátegui de José Ignacio López Soria. "Después de leer atentamente el libro puedo dar fe que detrás de este adiós a Mariátegui lo que hay no es una despedida sino un intento de volver a relacionarse con él pero de manera diferente" (178), afirma. Carlos López Degregori reseña el poemario póstumo de Pablo Guevara Hacia el final. Homenaje a Pound (1992-2001), en el que "Lima es la jaula y el foco de enunciación del texto es el lugar del enjaulado" (195). Por último, Alberto Valdivia Baselli reseña Contemplación de los cuerpos de Luis Fernando Chueca. "El poemario avanza de forma aparentemente cronológica (en el plano existencial) y de forma deductiva (en el plano de desarrollo lógico); en el quiebre final de la tercera parte, sin embargo, los planos existencial y lógico se entrelazan para convocar a la muerte en un plano sintético, tan interna y tan abstracta, tan empírica y tan conceptual, privadísima y forense" (196), escribe. El número viene con viñetas de Judith Westphalen.
En la foto: José B. Adolph. "Allí donde está el poder económico, la cultura se sube al tren", escribió a propósito de Eisha.
Varios de ayer y hoy
Primero, el acostumbrado boletín semanal del Portal de Libros Peruanos que aparece puntualmente todos los lunes por la mañana. ¿Quisiera pintar como Jackson Pollock? Difícil, ¿no?, pero puede parodiarlo entrando aquí. ¿Escribe cuentos? ¿Quiere participar en un taller de narrativa pero no quiere salir de su casa o no le da el tiempo? Aquí una estupenda alternativa: el Taller La Cueva a cargo del escritor Ricardo Sumalavia. Puede saber más del tema haciendo click aquí. Las notas: en Domingo de La República, Sandro Mairata entrevista al escritor mexicano Juan Villoro (cuya recepción en la Embajada de México en Lima el jueves pasado fue todo un positivo revuelo, según me cuentan). "En México hay un nacionalismo bastante fuerte que a veces se vuelve patriotero. Cuando he criticado a México en el extranjero me dicen que fui a hablar mal del país. Deberíamos tener el valor de criticar nuestros defectos y alabar nuestras virtudes. Es un poco difícil", expresa el ex director de La Jornada Semanal. Hoy en Correo, Carlos M. Sotomayor entrevista a Carlos Calderón Fajardo a propósito de su nueva novela La segunda visita de William Burroughs. "¿Es consciente de que muchos lo consideran un autor de culto?": "Para mí es un gran halago. Pero también siempre me han dicho autor raro, y raro no soy (ríe). Iwasaki acusó una vez a Thays, quien siempre hablaba bien de mí, por ser partidario 'de un autor raro, huraño'. Y no es así. Lo que sí no soy muy sociable, pero tímido no. No soy de ir a reuniones". Hoy en la sección cultural de El Peruano, Giancarlo Stagnaro entrevista a Carlos Yushimito (Lima, 1978), "un joven escritor que acaba de publicar, con el sello de la editorial [sic], el libro de cuentos Las islas. Se trata de ocho relatos ambientados en territorio brasileño, en lugares que alegorizan el paisaje humano y cotidiano de América Latina. 'La lectura del Brasil que he inventado, inspirado por los libros o el ritmo de la música popular brasileña, es también un descubrimiento. El Brasil de mi libro es un lugar inventado, como lo fue probablemente para varios europeos del siglo XVI. En cualquier caso, es sólo una interpretación con la cual no deseo encasillar la sugerencia del título en los lectores. Intento sacarle la vuelta a esas imágenes de la barbarie en la periferia de Río o el nordeste brasileño, su contexto de violencia; y emplear todos estos elementos simplemente para dotar de realidad a un lugar que podría ser Brasil. Por eso mismo, mis historias hablan de brasileños como de latinoamericanos en general', señala Yushimito". Ayer, en la sección cultural de El Comercio, Diego Trelles es acercado al lector vía Raúl Cachay A. Por su parte, Enrique Planas realiza una interesante entrevista a Peter Elmore a propósito de su reciente novela El fondo de las aguas. "Alberto Fuguet criticaba recientemente a los escritores cuya obsesión es irse a vivir afuera por motivos de éxito profesional...": "Creo que el problema no es tanto vivir dentro o fuera. El tema central es cómo definir el trabajo de uno en relación con los lectores. Cuando alguien dice 'Me voy del Perú a buscar un mercado más amplio', me parece una expresión detestable. A mí no me gustan los mercados chicos o grandes. Me importa la relación con los lectores, el fuerte vínculo con lectores que tienen preocupaciones similares a las mías. Que escriba fuera o dentro del país no es tan relevante en ese sentido. Lo que sí es importante es que vivir en Estados Unidos y trabajar en la Universidad me da mucho tiempo. Me permite trabajar en mis cosas y me libera de una ansiedad que veo en los escritores profesionales: tener la obligación de publicar cada cierto tiempo con una editorial". Precisamente ayer en la sección cultural de La Primera Francisco Izquierdo Q. entrevista a Alberto Fuguet (entrevistado también el viernes por Ernesto Carlín). Incluyo la parte referida a sus compatriotas Roberto Bolaño y Pedro Lemebel:¿Qué opinas acerca de Bolaño y Lemebel?Yo te voy a responder, pero me molesta que me preguntes sobre autores chilenos...
Es que todavía no llegamos al macro, ya sabes, Latinoamérica, el mundo...Ah, y eso está bien, pero igual quiero que me preguntes, no sé, sobre un finlandés, un norteamericano, el último japonés, porque mira, yo estoy leyendo ahora harto Murakami... No sé por qué autores chilenos...
Esas asociaciones representan un sistema antiguo, que a la larga es peligroso, porque nos puede llevar, si uno extrapola, a guerras limítrofes. Porque, ¿sabes?, yo no me siento tan distinto a ti...
Y yo tampoco, pero digamos que tú eres fan, y además usas anteojos...Y ya, después vamos a volver a temas delicados...
Quizá. Pero mi pregunta iba por el lado de tu contexto...Y, bueno, pero a mí lo que me interesa es quebrar esas asociaciones de lo chileno, de lo argentino; yo no tengo necesariamente lazos con esa gente.
¿Entonces?Entonces, volviendo a los dos casos, Bolaño me parece un escritor emblemático, pero yo creo que es cuestionable tratarlo de chileno, y eso no habla mal de él, porque, digamos, no escribe sobre Chile y...
Pero sí escribe sobre Chile. Ahí está Estrella distante o Nocturno de Chile...Pero no publica nada en Chile, y buena parte de su obra no tiene que ver con Chile, y sin embargo es un buen escritor. Es un apátrida. Su mundo es su biblioteca y su idioma. Y eso me parece muy interesante.
¿Y Lemebel?En su caso él rescata la calle, la crónica, lo híbrido, no viene de la elite, no viene de la biblioteca con libros de cuero, no toca temas literarios, y sin embargo puede hacer literatura con eso.
En la foto: Juan Villoro: "Me interesa mucho el trabajo de Rodrigo Fresán, Alberto Fuguet, Alan Pauls, Rodrigo Rey Rosa, en fin, de escritores de distintos países de América Latina que combinan la crónica con la ficción", afirmó el viernes en el suplemento Variedades de El Peruano.
García Márquez en El Dominical
Después de muchos años (o, muchos años después), el suplemento El Dominical del diario El Comercio, de la mano de su actual editor, Alonso Rabí do Carmo, logra diseñar una edición realmente extraordinaria. El motivo: "El señor de la soledad. Gabriel García Márquez celebra cuatro aniversarios". Y es que, tal y como da cuenta Rabí en su nota editorial, "GGM nació hace 80 años. Cuando cumplió 40, lo que ocurrió curiosamente hace 40 años, apareció ese vendaval de maravillas que es Cien años de soledad, la novela a la que el colombiano quizá deba no solamente una fama ya sin atenuantes, sino además su más caro anhelo, confesado a un periodista peruano: poder pararse en cualquier esquina y no sufrir el asedio de ningún lector o lectora enamorados. Para seguir con la precisa magia del calendario, hace 25 años recibió el mayor galardón a que puede aspirar un escritor: el Nobel de Literatura. Aunque el plato fuerte de la celebración que se organiza en Cartagena para fines de este mes es la edición conmemorativa de Cien años de soledad, no pasan inadvertidos su cumpleaños ochenta ni sus bodas de plata como poseedor del diploma y la medalla de la Academia Sueca".Son un total de 16 páginas íntegras, parejas, las cuales ofrecen una aproximación generosa y rigurosa alrededor de la obra del gran mago del idioma. Los textos pertenecen a Peter Elmore, Carlos Garayar, Agustín Prado Alvarado, Ricardo Bedoya, Julio Ortega, Carlos Fuentes, Rodrigo Fresán, Alicia Borinsky, Enrique Vila-Matas y, en la edición web (que no en la impresa), Carmen Ollé. Se ofrece a su vez un informe con datos sobre Cien años de soledad.En la foto: Gabo.
Babelia
El suplemento cultural Babelia del diario El País de hoy trae, como siempre, varios artículos de interés. En primer lugar, un homenaje al escritor granadino Francisco Ayala, quien el próximo 16 cumple cien años de vida, nada menos. Juan Cruz (quien fuera uno de los moderadores de las mesas del pasado Encuentro de Narradores de Madrid) se encarga de entrevistarlo. "¿Qué le interesa más de la celebración que preparan?", le inquiere: "La celebración del centenario, responde Ayala, es algo superpuesto a mí; la acepto en su integridad, porque sé que es algo que no hago yo, sino que hacen conmigo, es decir, utilizándome a mí, bondadosamente, generosamente, porque después de todo no soy yo el que lo hace, sino que me someto a lo que hagan conmigo. Si fuera iniciativa mía yo no haría nada. No va en mí todo eso. Yo vivo en una actitud de mirar el pasado con desapego, con distancia". "Celebran sobre todo su obra literaria": "Eso ya es cuestión de cada cual, cada cual cumple como quiere. De todas maneras, la literatura es una cosa secreta que poquísima gente entiende y capta, pero que envuelve a mucha gente".El número incluye también una reseña de José Manuel Sánchez Ron a El pintor de batallas, la reciente novela de Arturo Pérez-Reverte, "el libro más descorazonador, más duro y más triste de Pérez-Reverte. Y también seguramente el más lúcido, además del más ambicioso, intelectual y literariamente". Otra reseña es la de el escritor argentino Rodrigo Fresán a La tierra trema: Crónicas históricas de los Illuminati de Robert Anton Wilson: "Autor de amplio culto, responsable de más de treinta y cinco títulos, pope de la contracultura, filósofo alternativo, editor de la revista Playboy en los años sesenta, viajero lisérgico y explorador del peyote, adicto a las epifanías y, para muchos, un clásico en vida, Wilson (Brooklyn, 1932) era hasta ahora un virtual Expediente X para el lector en castellano. Su único libro publicado en España era el hoy agotado El secreto final de los iluminados (Martínez Roca, 1983). Que la editorial Poliedro se proponga publicar una de sus varias y acaso la mejor de sus trilogías -junto a The Iluminatus! Trilogy, firmada junto a Robert Shea y que puede leerse como una secuela contemporánea, aunque escrita antes, de estas Crónicas históricas- no puede sino ser buena noticia en estos tiempos oscuros en que vivimos bajo el maligno reinado del impío Dan Brown y sus blasfemos epígonos". Por su parte, Enrique Lynch se ocupa de la obra Spuren del pensador alemán Ernst Bloch, traducida como Huellas. En opinión de Lynch, Bloch es un "filósofo de estilo oracular en cuya obra se amalgama una combinación de mesianismo judío con un característico e irredento utopismo, un punto teologizante, claramente marxista y hegeliano, filiación que Bloch, a diferencia de muchos de sus contemporáneos, nunca ocultó. Hay que decir que la observancia hegeliana suele ser un rasgo de los marxistas genuinos en casi todos los casos. No conozco un solo marxista auténtico que hable mal de Hegel".Todo esto y mucho más en Babelia.En la foto: Francisco Ayala, cien años de vida: "Me siento un espectador soliviantado, e incluso asqueado, porque están pasando muchas cosas que no me gustan".
Babelia
El último número del suplemento cultural Babelia del diario madrileño El País trae varios artículos de interés. Por ejemplo, una entrevista de Eduardo Lago al escritor estadounidense Bret Easton Ellis, al que se califica como "el cronista de una sociedad desquiciada". En la misma, Ellis enumera sus cinco mejores novelas de todos los tiempos: "El Gran Gatsby, Lolita, La educación sentimental y Ana Karenina. El último puesto varía según el estado de ánimo del día. Hoy elegiría Middlemarch, de George Eliot". También, Javier Aparicio Maydeu escribe una crítica sobre su obra Luna Park, recientemente publicada en español por Mondadori. "Por fortuna para sus múltiples detractores, Ellis es de los que tropieza una y otra vez con las mismas piedras de siempre -sexo, sátira, violencia- porque es incapaz de salirse del camino que un día emprendió. La baraja es la misma, pero cada vez juega mejor sus cartas dándole nuevas vueltas de tuerca a ese estilo histriónico, solipsista, acelerado y trufado de referencias a la cultura pop que ha ido envolviendo su narrativa hasta ahogarla en el cliché", sostiene Aparicio.
Por otra parte, Julio Ortega escribe sobre tres nuevas narradoras: Helena Arellano, Margarita Posada y María Ángeles Octavio. Ortega empieza del siguiente modo su artículo: "El mejor novelista venezolano es una escritora, Teresa de la Parra (1895-1936), cuya Memorias de Mamá Blanca parece escrita por la hermana de Proust, con más humor y desde el huerto propio. Y el mejor novelista colombiano es hoy otra escritora, Laura Restrepo, de estirpe cervantina, aunque en su Delirio la locura es una errancia sin retorno a casa. Entre Venezuela y Colombia las escritoras no sólo demuestran su capacidad de mirarle la cara a la violencia y dialogar con ella, sino de construir la experiencia de la mujer en un espacio de debate liberado de las trincheras al uso y abierto por la imaginación. Tres narradoras han debutado en 2005, y sus primeros libros no han pasado inadvertidos en sus países. Merecen el turno del diálogo".
Con relación al tema de las caricaturas de Mahoma, este suplemente publica un artículo de Carlos Fuentes ya mencionado anteriormente aquí: "Discriminaciones": "Ante el resurgimiento del islam, muchos en Occidente provocan y desafían y muchos desde el islam responden con violencia. La consigna debe ser, para Occidente, libertad de expresión y tolerancia del otro. Y para el islam, tolerancia también hacia los valores de Occidente y uso inteligente de la nueva fuerza que les da el poder alcanzado democráticamente. No son tareas fáciles, como no lo fueron oponerse a la discriminación de mexicanos, negros y judíos en Estados Unidos y Europa", escribe Fuentes.Otros textos: la reseña de Lluís Satorras al libro Vidas de santos del narrador argentino Rodrigo Fresán, la nota de Isidoro Reguera sobre "La obra del duelo de Derrida" y la "Travesía digital por el lado salvaje" de Josep M. Sarriegui.En la foto: Bret Easton Ellis.
El Bombardero de César Gutiérrez
Hace unas semanas, exactamente el sábado 10 de junio, en su columna Inquisiciones del diario La República Abelardo Oquendo publicó un comentario respecto a la novela Bombardero de César Gutiérrez (1966), autor del poemario La caída del equilibrista (1997). El comentario de Oquendo dice lo siguiente: "Bombardero –aclaramos– es una novela todavía inédita de la cual solo se conoce el fragmento que acaba de aparecer en el número 48 de Hueso Húmero. Ciertamente, ese fragmento no se asemeja en nada a las novelas peruanas que vienen obteniendo premios en el extranjero y es improbable que les abra el apetito a las editoriales que los convocan. Su irreverencia y carácter vanguardista van a contrapelo de los hábitos y las expectativas del lector mayoritario y será más fácil que ingrese a la historia de la literatura peruana que a las listas de best sellers".Para saber un poco sobre Bombardero he conversado con César Gutiérrez, quien actualmente se encuentra pasando una breve temprada en la arequipeña playa de Mejía. También, conseguí un fragmento del primero de los once capítulos que componen la que debe ser una de las novelas más largas de la narrativa peruana. Buena parte del mismo es lo que apareció en el último Hueso Húmero, pero aquí les ofrecezco algo más, a manera de bonus track. Un detalle: algunos caracteres fueron imposibles de reproducir, por lo que he señalado en rojo el lugar de sus variantes.Sobre "la génesis" del libro, dice Gutiérrez: "Bombardero tiene 5 años de concebido y hace por lo menos 3 que está, digamos, terminado, si es que eso es posible. Del primer borrador, escrito entre el 2001 y el 2003 en Lima, no quedó mucho cuando seguí el Reality Tour de Bowie y me quedé 9 meses escribiendo en un Hostel frente al CBGB de Nueva York; allí terminé la versión más o menos definitiva". Y respecto a los avatares que ha venido pasando el original, comenta: "La novela no la mostré sino a mis amigos más íntimos, entre los que se cuenta un afamado novelista peruano y alfaguarino, que la movió en sus círculos de Madrid, y un afamado poeta barranquino, que se la mostró al Dr. Oquendo. Los círculos de lectores de dos grandes casas editoriales de Madrid emitieron juicios muy halagüeños, casi superlativos, concluyendo que -por esas mismas razones- este libro no podía ser publicado (!). Aquí te paso uno de esos Informes de Lectura. Lo que hizo, en cambio, el Dr. Oquendo fue dedicar 12 páginas de Hueso Húmero a este libro y, de paso, renovarme la fe. Supongo que esa es la diferencia entre un comerciante y un sabio".¿Y qué la hace, para decirlo en los términos de Oquendo, tan poco apetecible para esas editoriales?Se descomputan ante esa mezcla de periodismo, poesía, rock, novela negra, ciencia ficción, pulp y cyberpunk; se asustan de lo ácrata que es, de su humor, no sé. Los comerciantes buscan billete y jamás van a publicar un híbrido así, ultasaturado de información, con procedimientos que más se asemejan a los samplers de un DJ que a los de un escritor políticamente correcto donde la historia está sometida a la dictadura del lenguaje, que es el verdadero protagonista de mi libro.En su columna, Oquendo también escribe, citando a un corresponsal suyo, "¿será César Gutiérrez y su novela Bombardero quien viene a romper el molde que aprisiona a la narrativa peruana?" ¿Tú qué crees?Yo creo que lo único que puede avalarme como artista son los 5 años completamente dedicados a escribir este libro. El resto serán daños colaterales, si los hay.
En el terreno literario, se te conocía más como poeta que como prosista. ¿Cuánto de poesía hay en esta novela?He tratado de escribir una novela con el tono y la precisión de un poema, o por lo menos eso es lo que me han dicho. Pero no es prosa poética, felizmente. Además son como mil páginas y por eso entiendo que los chavales la hayan querido fraccionar. Pero como a nadie le gusta que lo descuarticen, se quedó así, inédita.¿Qué autores has estado leyendo?
Houellebecq, Palahniuk, Beigbeder, Fresán. También me importan Moody, McInerney, Roth, Ballard, Saunders, Amis, Foster Wallace…
¿Y peruanos?
Vallejo, Arguedas, Eielson, Varela son inagotables. De los ‘90 me interesa Jaime Bedoya y del 2000 Rafael Espinosa y Elisa Fuenzalida.
Finalmente, ¿cuándo sale Bombardero?
No sé. Es un libro carísimo por el que me he jugado la vida y me dejó tan agotado física y económicamente que tardé dos años en recuperarme, así que no pienso seguir metiendo plata en él, trae mala suerte. Además, mi resistencia a editarla en las mainstreams conspira contra su publicación. Actualmente está en manos de una editorial (no tan) underground que me ha prometido sacarla en agosto y la idea es presentarla el 11 de setiembre, que es cuando empezó todo y terminó todo. Así que he decidido no presionar y confiar en que así sea.En la foto: César Gutiérrez. Fue Rodrigo Quijano quien hizo llegar Bombardero a Hueso Húmero. La editorial Estruendomudo publicará la novela.