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lunes, marzo 31, 2008

Comunicado de artistas y bohemios de Killka


El cantautor Piero Bustos, del grupo Del Pueblo y del Barrio, acaba de enviar a una lista de correo el siguiente comunicado que difundo tal cual. En el mismo se mencionan distintos actos recientes de intervención policiaca contra dos conocidos espacios culturales del centro de Lima: Yacana y Averno. Algo viene sucediendo de manera insistente contra la movida contracultural en Quilca. ¿Por qué? Pues porque, como ya lo señaló hoy Augusto Álvarez Rodrich en su editorial de Perú 21, "una intolerancia peligrosa" se viene implementando en el país.

El viernes 14 de marzo en el bar cultural Yacana infiltrados apristas disfrazados de jóvenes parroquianos boicotearon los encuentros poéticos de la Escuela de Lima llegando a agredir en la calle a la conductora de dichos recitales poéticos.
Esa misma noche un centenar de policías cerró la cuadra 2 del Jirón Quilca deteniendo a decenas de jóvenes que se hallaban comprando libros y bebiendo pacíficamente en los bares de esa comunidad. La intervención al Averno no pudieron lograrla del todo ante la decidida defensa del local de los bohemios ahí presentes quienes expulsaron a los invasores a punta de canciones y flashes de las cámaras celulares.
Después de la aparente calma de los feriados de Semana Santa exactamente el jueves 27 la policía ingresó nuevamente en gran número al Yacana justo cuando estudiantes de Bellas Artes inauguraban una exposición. Con la misma modalidad pidieron documentos anotando nombres sospechosamente y levantando un acta donde denuncian el supuesto hallazgo de droga en la barra del bar. El administrador del local rechazó en todo momento esta imputación aduciendo el sembrado de la droga para así iniciar una campaña de desprestigio y amedrentamiento contra el Yacana.
Pero eso no es todo. Este viernes 28 de marzo la represión hizo nuevamente su visita a la calle Quilca en busca de "tipos peligrosos" camuflados de artistas. En esta oportunidad detuvieron a toda una tropa de sikuris de la puerta del Averno llevándose a varios menores de edad a la comisaría.
Qué es lo que busca el gobierno a través de toda esta campaña represiva. Estará haciendo tal vez un inventario de artistas de izquierda para luego proceder a una descarnada cacería selectiva propia de los facistas. Estarán tal vez dando señales de advertencia para que la gente deje de pensar y cuestionar este miserable sistema imperialista.
Este comunicado es pues de denuncia contra aquellos ignorantes que tratan de encasillar lo que no entienden en el saco de los violentistas. Nosotros los que paramos en Quilca nos reafirmamos en la libertad de pensamiento y en la esperanza de que otro mundo es posible.
Hacemos responsable al gobierno aprista de cualquier otro atropello a nuestros derechos humanos.
Seguiremos en en el camino trazado hace más de 20 años cuando comenzamos a trabajar en esta histórica calle.
Nos solidarizamos con todas las personas víctimas de este clima de inseguridad y violencia que se ha instalado nuevamente en nuestra política cotidiana.

En la foto: tres afiches anunciando actividades en el Averno (y pueden ver aquí otra actividad, esta vez del IEP, sobre "El choleo en el Perú de hoy").

Los 80 años de Carlos Eduardo Zavaleta


La sección cultural de Correo incluye hoy una entrevista de Carlos M. Sotomayor a Carlos Eduardo Zavaleta a propósito de su novela Huérfano de mujer, que aparece bajo el sello Alfaguara (recordemos que el año pasado Zavaleta publicó otra novela: Con boleto de vuelta). Incluyo una pregunta. "¿Fue difícil escribir esta novela, a nivel personal?": "Muy difícil, pero absolutamente necesario. Yo tenía que escribir esto lo más pronto posible, para librarme yo también del embrujo de la muerte, del vacío, de la pérdida. Salir de eso es como salir del abismo. Pero uno nunca sale del todo, quedan rezagos". Ayer en la sección cultural de El Comercio Ricardo González Vigil publicó una reseña a Huérfano de mujer, obra en la cual "puede apreciarse el talento que Zavaleta posee para lo psicológico y, a la vez, para lo histórico-social. Igualmente, ilustra la libertad imaginativa con que reelabora sus experiencias biográficas: su matrimonio con Tita y la muerte de ella después de una larga convivencia, y, de otro lado, el recuerdo del insigne historiador Raúl Porras Barrenechea, maestro superlativo (muerto en 1960, aquí vive hasta hoy). [...] Ahora que tantos narradores optan por un lenguaje poco elaborado, conviene detenerse en el cuidado estilístico de las frases de Zavaleta, buen exponente del rigor artístico de la Generación del 50", señala. Si bien su ciudad natal, Caraz, le tributó a Zavaleta un merecido homenaje a mediados de marzo, vale la pena tener en consideración las siguientes líneas de González Vigil: "Sin el reconocimiento nacional que merece en su condición de figura capital de la Generación del 50 y que fue el primero en asumir la labor fundamental de llevar a la madurez en el Perú la 'nueva narrativa' (tarea a la que se sumaron, después de él, autores de la talla de Eleodoro Vargas Vicuña, Julio Ramón Ribeyro, Luis Loayza, Oswaldo Reynoso y Mario Vargas Llosa), Carlos Eduardo Zavaleta acaba de cumplir 80 años". A propósito de esto, me llama la atención que el nombre de Zavaleta no aparezca si quiera mencionado en el especial de ayer por los 55 años de El Dominical de El Comercio. Respecto a la afirmación de RGV de que Zavaleta fue "el primero en asumir la labor fundamental de llevar a la madurez en el Perú la 'nueva narrativa'", hace menos de dos años en el propio Dominical Marcel Velázquez Castro destacaba que "[Vargas Llosa] no fue el primero [en incorporar en el Perú las técnicas narrativas modernas de la novela] ya que Carlos Eduardo Zavaleta en Los Íngar (1955) había incorporado también novedosas técnicas narrativas aprendidas de sus lecturas de Joyce y Faulkner". Recientemente, el pasado 24 de febrero El Dominical, "en exclusiva para [su]s lectores", ofreció un fragmento de Huérfano de mujer. Hace una década, exactamente en diciembre de 1997, Wáshington Delgado reseñó en las páginas del mencionado suplemento Pálido, pero sereno, novela con la que Zavaleta "ha llegado a la cima que prometiera alcanzar". Sería sumamente significativo si El Dominical dedicara uno de sus acostumbrados especiales literarios a Zavaleta.

En la foto: Carlos Eduardo Zavaleta junto a su añorada esposa Tita, en Madrid.

domingo, marzo 30, 2008

Dos poetas en Santa Mónica

A un largo mes de su "surrealista" detención, hoy en su Kolumna okupa de Domingo de La República Rocío Silva Santisteban se suma al pedido de libertad para Melissa Patiño, "entre rejas por una sospecha difusa en un caso confuso", según señala. "No quise escribir públicamente nada al respecto cuando recibía los innumerables correos electrónicos pidiendo su libertad porque no tenía mayores referencias. [...] Yo no sabía nada, excepto que era enamorada de Giancarlo Huapaya, un poeta del cono norte a quien conocí en uno de los recitales que organiza Álvaro Lasso[, poeta y editor del distrito de Surquillo]", escribe la autora de Las hijas del terror.
En su artículo, da cuenta del diálogo que entablara con Patiño el último lunes en el auditorio del Establecimiento Penitenciario Chorrillos II, donde RSS dicta un taller de literatura. (Con relación a otro establecimiento penitenciario, Silva Santisteban escribió un comentario al "libro de cuentos Camino de Ayrabamba, [de] la gente de Canto Grande [en Castro Castro]", como apuntara en julio del 2007 en uno de los post de su weblog. Su participación en Santa Mónica es posible a través del CEAS - Centro Episcopal de Acción Social, gracias a las gestiones de "Una mujer llamada Pilar Coll").
"¿De qué se le acusa [a Melissa Patiño]? Ella me dice que formalmente no se les ha notificado, pero que se trataría de un delito de intentar sabotear las cumbres [de APEC] o algo por el estilo", comenta.

PD: "Vivimos no solo un clima macarthista sino también intolerante", señaló ayer Alberto Adrianzén en La República. Respecto al caso Melissa Patiño, véanse los siguientes 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7 post.


PD2: Letras.s5 publica hoy una reseña de Héctor Hernández Montecinos al poemario Polisexual de Giancarlo Huapaya. "Sin duda, Polisexual es uno de esos libros que debieran ser pasados por alto por quienes entienden el oficio poético como belleza-bien-verdad, pero en efecto los que creemos absolutamente lo contrario celebramos su aparición y todo lo que representa en medio de los páramos del machismo, las fobias sexuales y la conformidad. [...] Polisexual inaugura una vitalidad, una confianza en la libertad y la revuelta, pero sobre todo nos devuelve al poema como juego, como sedición y lenguaje. Una mancha que todos conocíamos pero que pocos se atrevieron a escribir tan brillantemente", sostiene. Valga mencionar que Giancarlo Huapaya es uno de los poetas participantes (a través de una performance) en el Homenaje a José Watanabe que el Centro Cultural Peruano Británico de Miraflores realizará todos los viernes de abril en rememoración del primer año de su sentida partida.

sábado, marzo 29, 2008

Cuerpo a cuerpo


Cultural: Nuevo embate teatral de Vargas Llosa con Al pie del Támesis: género e identidad al desnudo

Por Maribel de Paz*

Sexo en boca de Mario Vargas Llosa, metafóricamente hablando, no es lujuria. Sexo, en un sexto piso del malecón Vargas Llosa, con Vargas Llosa, es una conversación sobre género, transexualidad e identidad a partir de Al pie del Támesis, su más reciente creación para las tablas. La obra lleva al escenario un diálogo entre dos peruanos que se encuentran en Londres, donde descubrirán "fantasmas que llevan dentro, que tienen que ver con el sexo, personalidad, fantasías y traumas", aclara el novelista.
Inspirada en la historia real del poeta venezolano Esdras Parra, que se le apareció a Cabrera Infante hecho una poetisa, MVLL ha creado una obra donde, también fantasmagóricamente, reaparece el exitoso hermano de Zavalita, el Chispas de ese Perú jodido de Conversación en la Catedral. "Perfectamente podría serlo", explica MVLL, "la extracción es la misma, la mentalidad, los valores o desvalores, pero lo importante es que (en esta nueva obra) va surgiendo en los protagonistas una personalidad enterrada, y tiene que ver con el sexo, el género, los prejuicios y la estupidez".


Ella lo tiene todo
Cuando belleza, fortuna e inteligencia se acompañan, en una mujer de generosos centímetros de más en la entrepierna, tenerlo todo equivale a no tener nada. Así lo creyeron iconos del transexualismo como La Coccinelle, Renée Richards, Jan Morris y la tentadora Roberta Close, quienes se entregaron a ciegas a la siega. No faltó, sin embargo, quienes luego se sumergieran en estériles añoranzas en busca del miembro perdido. El sexo posmoderno, pues, poco tiene que ver con la genitalidad y cada vez más con la genialidad para reinventarse.
"Siempre he pensado que si eso que llamamos civilización tiene sentido", explica MVLL, "si hemos progresado hacia formas más libres y dignas de vivir, eso se manifiesta en que hombres y mujeres pueden escoger su identidad, su dios o negación de dios, su sexo". El novelista, asimismo, recuerda con entusiasmo a otros transexuales literarios, como en Orlando de Virginia Woolf, y Gran Sertón: Veredas, de Joao Guimaraes [Rosa].
Con la experiencia de haber rozado en el París de los sesenta uno de los bastiones del recogimiento travesti (realizó un programa radial sobre el legendario pub Madame Arthur), MVLL remata: "lo más humano que existe es el cambio, que hace que la vida sea una aventura; bueno, hay gentes que no cambian, es la vida de los animales, de las piedras… A mí la homosexualidad nunca me tentó, pero si me hubiera tentado la hubiera asumido con coraje".

* Publicado en Caretas
2020.
En la foto: Mario Vargas Llosa en disquisiciones de género e identidad. El estreno mundial de Al pie del Támesis será [hoy] en el Británico de Miraflores. [Leyenda de Caretas]

viernes, marzo 28, 2008

Breves

MIGOYA SOBRE CARRILLO. ¿Recuerdan el caso del libro de cuentos Para tenerlos bajo llave de Carlos Carrillo, cuya exhibición y venta fue prohibida en la librería La casa verde? Pues el escritor Hernán Migoya (cuyo caso, relatado por Mario Vargas Llosa en uno de sus artículos, a propósito de la censura que sufriera en España su libro de cuentos Todas Putas, asocié entonces) acaba de opinar sobre el tema el pasado miércoles en su weblog (de esto me entero vía Amores bizarros). "Creo que una librería no tiene derecho a rechazar la venta de un libro aduciendo esas razones [(tener derecho a vender lo que quisiera y encontrabar el contenido del libro excesivamente repugnante para venderlo allí)] ni ningunas otras; a no ser que dicha librería en concreto esté especializada en el 'criterio' mediante el cual ha marginado un libro como el que nos ocupa", señala Migoya.

ENTREVISTA A DANIEL F. Con el título de "El 'ocio constructivo de Daniel F" el joven poeta arequipeño Juan Zamudio acaba de publicar en un weblog un reportaje a dicho músico subterráneo. "Estoy muy contento que no haya industria por el lado de la música, porque la música se está desarrollando, pero por lo mismo que no hay industria los grupos hacen un disco y desaparecen. No hay quien los masifique. No hay quien los distribuya. No hay quien les dé de comer", señala F.

DOS DE CIBERAYLLU. La revista electrónica Ciberayllu ha publicado en los últimos días el cuento "Cuando ya no tengas secretos" de Orlando Mazeyra Guillén, y "Las hijas del Perú. Acerca de Las hijas del terror, de Rocío Silva Santisteban" de Bethsabé Huamán Andía.


LATIN AMERICAN FILM FESTIVAL. Esta noche se inaugura aquí en Ottawa el Latin American Film Festival. La primera película en exhibición será la peruana Madeinusa, destacada por el periodista de Embassy Jeff Davis en su crónica sobre el evento. "However, one has to wonder if the export of a movie centering around a fictional (and debased) rite is a positive contribution to Peru's national image", escribe David. Ayer el Festival tuvo un opening con la proyección de la película mexicana La mujer del puerto (1933), dirigida por el ruso Arcady Boytler (quien formó parte como extra del reparto de ¡Que viva México! de Eisenstein). En lo personal, toda una sorpresa este excelente filme, admirable en muchos sentidos. Y me sorprendió a su vez los varios puntos de contacto con Madeiunsa: el carnaval, el incesto, el final sorpresa, el canto de los personajes como forma de incidir en la trama, el peso social sobre el destino del personaje femenino.


En la foto: afiche del concierto de esta noche de
Bareto en La Noche de Barranco.

jueves, marzo 27, 2008

La infiltración de la inflación


"Aprovechando el ambiente de excitación y de preocupación por la injerencia chavista que se ha creado luego del enfrentamiento entre Colombia, Ecuador y Venezuela, el Gobierno está tratando de atribuir a las FARC o a la Coordinadora Continental Bolivariana (CCB) la responsabilidad de las protestas sociales. Incluso han resucitado un cadáver, el MRTA, al que imputan una capacidad de movilización que no tuvo ni en sus mejores momentos. El motivo para este desatino es, como se ha dicho, la ineptitud del Gobierno para prevenir y enfrentar las protestas que se producen básicamente por problemas locales en un contexto de inflación que afecta a los más pobres y, sobre todo, algunas regiones del país. [...] Alan García, sus ministros y funcionarios deberían preocuparse más por hacer las cosas mejor de lo que lo están haciendo, que de inventar fantasmas insurreccionales como las FARC, el MRTA y la CCB para justificar los problemas. Un mejor gobierno sería una barrera muchísimo más eficaz para evitar un triunfo del chavismo, antes que 'policializar' la política, como está ocurriendo", escribió el domingo Fernando Rospigliosi en su columna semanal de Perú 21. (César Hildebrandt también hace mención al tema en su columna de hoy en La Primera, y creo ver una alusión a Melissa Patiño cuando se refiere a estudiantes presos por apostar "por una opción radical y desarmada"). Finalmente, con relación a la idea de "un mejor gobierno [que debería preocuparse más por hacer las cosas mejor]", la edición de hoy de Caretas 2020 publica el reportaje "La procesión va por precios", relacionado al muy preocupante tema de la inflación. "El BCR ha fijado el rango–meta de inflación para el 2008 entre 2 y 3 por ciento. Sin embargo, la inflación sólo de enero y febrero ya sumaba 1,13%. [...] Resulta que el repique inflacionario se concentra en el precio de los alimentos. No sólo toca el bolsillo, sino el estómago. El peruano promedio destina un 48% de su canasta de consumo básica a la alimentación –en el que el pan y los cereales tienen un peso preponderante", se lee.

En la foto: estupenda ilustración de Carlín hoy en La República. "En el operativo contra la inflación chavista hemos encontrado jabones y detergentes bolivarianos y a un tal Bolívar cabalgando en la plaza del Congreso", expresa el Ministro del Interior.

miércoles, marzo 26, 2008

Lectura de Antonio Cisneros en Medellín (1992)


En este video Antonios Cisneros lee su célebre poema "Para hacer el amor", perteneciente a su poemario Agua que no has de beber (1971). Fue con ocasión del II Festival Internacional de Poesía de Medellín, celebrado en 1992.

Lectura de Rodolfo Hinostroza en México (2007)


Incluyo este video que contiene la lectura que Rodolfo Hinostroza hace de su poema "Con el sol en los órganos", perteneciente a su poemario Memorial de Casa Grande (2005). La sesión se llevó a cabo el martes 04 de diciembre del 2007 en el Centro de Lectura Condesa en la ciudad de México.

PD: Desde París, César Lévano recuerda en su editorial de hoy en La Primera a escritores peruanos residentes en dicha ciudad hace más de treinta años. Entre ellos, a Hinostroza.

martes, marzo 25, 2008

II Bienal de Grabado del ICPNA


Hoy las secciones culturales de Correo y El Comercio dedican notas a la exposición de Fernando Bedoya Clase Ve. Obra abierta, presentada dentro de la II Bienal de Grabado organizada por el ICPNA y la Municipalidad de Miraflores. La muestra "se presenta como una mirada a la complejidad del arte del grabador [e] incluye, además de trabajos pasados y recientes del artista, la obra colectiva realizada con el Taller La Estampa, particular experiencia creativa con las presas de la cárcel de Eziza, en Buenos Aires", se le en Correo. El título "juega con el doble sentido y refleja las preocupaciones de este artista que ha basado su trabajo en la denuncia de la represión en todas sus formas a través de grabados realizados en talleres grupales y que son fruto de una experiencia magnífica que tuvo en Tarma haciendo alfombras de flores con los lugareños y que lo marcaron para siempre", señala Marianne Blanco Dejardin en El Comercio. Como parte de la exposición, Bedoya ha convocado a un taller abierto semanal, en el que contará con la colaboración de los artistas Alex Ángeles, Alfredo Márquez, Marcel Velaochaga, Guillermo Bolaños y Miguel Lescano. Este último, junto a Liliana Arévalo, ambos fundadores del taller de gráfica Cono Norte y Asociados, vienen participando a su vez en la II Bienal de Grabado con una exposición (curada por Jorge Villacorta) de los trabajos de su taller. La misma se lleva a cabo en la sala de arte Felipe Cossío del Pomar de la Municipalidad de San Isidro. "Estos trabajos de excelente factura son una muestra de lo que produce el taller que Ávalos y Lescano fundaron en el 2000 en San Martín de Porres, distrito donde estos dos artistas egresados de Bellas Artes viven", señaló el miércoles pasado Marianne Blanco Dejardin en El Comercio.
Miguel Lescano tiene una amplia trayectoria (desde mediadios de los ochentas) no solo como artista plástico y grabador, sino también como performance, poeta (el 2002 publicó Sonrisa negra, "testimonio vital y apasionado de un artista", como sostiene Carmen Ollé en la contracarátula), curador (en febrero presentó la muestra Sociedad pop en la galería de arte de la Fundación Euroidiomas), autor de comics, casetes con sonidos de la ciudad, etc.
Fernando Bedoya es uno de los fundadores y protagonistas del grupo Paréntesis (1979). Del libro que sobre el taller E.P.S. Huayco (1980-1982) escribiera Gustavo Buntinx el 2005, quiero citar las líneas dedicadas a un cuadro realizado por Bedoya en 1979, La pasteleada, el cual pueden apreciar aquí. El "lúdico título" del cuadro, escribe Buntinx, "articulaba los materiales plásticos principalmente utilizados para su realización con el término popular para el consumo de subproductos baratos de la cocaína (la pasta básica). Se trata, en efecto, de la interpretación en pastel y collage de una fotografía que capta la ansiedad concentrada del consumo de drogas por parte de algunas relaciones del artista. Tomada por el propio Bedoya, la instantánea se encuentra adherida a la obra, sintomáticamente como rótulo de una botella muy cerca al centro óptico de la composición: un efecto de abismamiento realista exaltado por el pintor con relatos que asocian la escena a situaciones letales de sobredosis, representadas en el cuadro por la silueta oscuramente orgánica de una amiga alemana luego muerta por consumos desmedidos, y aquí evocada como una irreconocible presencia saturada de tabacos -en el preciso punto de fuga del cuadro" (45-46). Un último dato: los poemarios Secuestro en el jardín de las rosas y Baile de Dalmacia Ruiz Rosas llevan en sus carátulas ilustraciones de Fernando Bedoya.

PD: El sábado en El Comercio David Hidalgo Vega realizó esta entrevista al artista plástico Martín Moratillo, quien acaba de publicar "un cuento para niños ambientado en el Tahuantinsuyo".


PD2: Continuando con el tema de los grabados, Carmen Herrera Nolorve (codirectora de la revista Nudos) inaugura una exposición en base a esta técnica de impresión artística en el marco del Coloquio Internacional sobre La violencia y las armas en la Université Michel de Montaigne, en Bordeux (Francia). Pueden ver el afiche de la exposición aquí.

En la foto: Fernando Bedoya, Liliana Arévalo y Miguel Lescano, presentes en la II Bienal de Grabado del ICPNA .

lunes, marzo 24, 2008

Intermezzo Tropical 5 y tres escritores latinos en Boston


Por Diego Trelles Paz

1. TRES LATINOS EN LA TABERNA DE BUKOWSKI
Hace una semana recibí la quinta edición de la revista Intermezzo Tropical en el bar Bukowski's Tavern de Boston. El bar era angosto y largo como un vagón del metro y de Charles Bukowski sólo había una pequeña impresión a colores a la que nadie prestaba mayor atención. Cuando los poetas Enrique Bernales y Carlos Villacorta me citaron en el Bukowski tuve la secreta esperanza de que, de las entrañas secretas de la modosa ciudad de Boston que había conocido hasta el momento, una suerte de pleasantville fría y desangelada como sus amables habitantes, surgiría la noche con toda su negrura de la mano de uno de sus amos. —¿Quién—me preguntaba—podría ponerle Bukowski a su bar para hacer una versión alternativa del Friday's?
Mientras caminaba hacia la taberna bajando la cabeza para enfrentarme al viento helado, me complací imaginando un lugar improbable: escaleras descendentes, Keren Ann sonando en un viejo Jukebox, un cantinero ruso lleno de tatuajes, una serie de adolescentes idiotas jugando a locos, muchachos promiscuos con aspiraciones literarias, whisky y cocaína adulterada en los baños ("Hey, Joe, ¿alguna vez conociste a un escritor abstemio?" dice uno de los personajes de mi microcuento mental; Joe se sube la bragueta, peina su profuso bigote con dos dedos, responde sin sonreír: "Conocí a un cura homosexual, una sola vez, de niño. Lo maté a golpes. Me enferma la gente que pierde la perspectiva").
Si hay algo imperdonable en el Bukowski's Tavern no es que haya usurpado el nombre de un escritor californiano ajeno en todo a la falsa civilidad de Estados Unidos para reproducir uno de esos bares estudiantiles con mesas de billar, tablas para dardos y sonsitos encamisados que aspiran a perder la compostura escuchando a Aerosmith. Tampoco que sea una mezcla involuntaria de restaurante deportivo texano (no hay como los texanos en cuestiones de mal gusto) con el Hard Rock Café, el epítome de la cultura Shopping en su vertiente más espantosamente rockanrolera. Ni siquiera que el rojo de la entrada le diera un falso aire a pub irlandés y el inconfundible aviso de Budweiser (como saben, pichi fría disfrazada de cerveza) estuviera más grandilocuente que de costumbre. Nada de eso. Lo terrible, lo nocivo, lo incomprensible y, ciertamente, intolerable del Bukowski's Tavern era que no sirvieran whisky, just beer.
Whattafuck?
Pues, no, me dije, no, bar Bukowski, de ninguna manera: yo puedo soportarte toda la parafernalia engañosa y seudo culta pero esta afrenta, nunca. Hasta aquí llegamos con esta parodia de cantina salvaje. Sírvame, por favor, una Stella para acompañar a Enrique y a Carlos antes de empezar a rajar de todos los escritores peruanos vivos y casi muertos, le exclamé a la mujer de la barra que nunca nos miró. Era una joven blanca, tenía el pelo negro y recogido arriba de la nuca con premeditado descuido, vestía como se viste la gente que ya se cansó de la vida pero aún no llega a articularlo y, aunque tenía los rasgos finos, la dureza de sus gestos la hacía fea y odiosa como un perro chino. Tenía, además, y esto lo noté unos diez metros antes de acercarme a la barra, unas tetas descomunales, como de gorda orgullosa, que la encorvaban al desplazarse y atentaban contra la natural rapidez de su oficio.
La mujer pasó tres veces delante de nosotros y fue diligente para ignorarnos. Es cierto que el Bukowski estaba al tope pero no es menos cierto que su sordera parecía teledirigida a los únicos tres latinoamericanos del bar. De eso me di cuenta cuando, cansado de llamarla, ladeó la cabeza con violencia y fue grosera para decirnos que ya me había oído. Desde luego, nunca nos atendió. El otro cantinero, sin embargo, fue rapidísimo para servirme mi Stella mientras la tetona huraña y decrépita seguía dando vueltas como una pantera enjaulada.

Este episodio me hizo pensar en algo que había perdido de vista en el tiempo que llevo viviendo aquí. Sucede algo curioso con nosotros los migrantes, algo que muchos ignoramos o tenemos tan internalizado por un deformación inherente a nuestra cultura pero que es particularmente dañino cuando la segregación nos explota en la cara: aceptamos como lógica y natural la división entre los documentados y los indocumentados, entre los legales y los ilegales, entre los que llegan a estudiar y los que llegan a limpiar, entre los que entran por la aduana y los que cruzan la frontera por el desierto. Los privilegiados —siempre dentro del grácil terreno de la teoría— solemos pensar que el racismo es una desgracia social, una práctica indigna y ajena para los países democráticos y modernos, una aberración humana que se ha ido moderando con los años hasta verse en el presente como un molestoso e imperdonable defecto. En la práctica, sin embargo, sobre todo si nuestros rasgos son más occidentales que andinos, confiamos sin decirlo en que la discriminación es un asunto de otro; un otro físicamente reconocible y denunciable para el racista oculto que, no obstante, todos nosotros cargamos como una procesión por dentro.
Esta división no es otra cosa que una proyección, en territorio extranjero y bajo diferentes categorías taxonómicas, de la tradicional diferencia entre el blanco y el cholo en un país escindido y socialmente quebrado como el Perú. Una nación plural y multiétnica en donde, bajo la excusa del progreso y de la supuesta idiotez congénita del habitante andino o del empobrecido ciudadano, se ejerce la violencia muda e indescriptible de la riqueza y el bienestar de unos pocos en las narices de todo el resto. La pesadilla de nuestra esencia creo tenerla clara: nadie quiere ser cholo en el Perú.
Lo curioso es que algunos de nuestros políticos, intelectuales y líderes de opinión enturbian aún más esta penosa situación. Tenemos, por ejemplo, al showman televisivo y discreto escritor, simpatiquísimo él, sabio explotador literario de su sexualidad, muy hábil y rápido en el uso de la jerga y en el trato farandulero que, en el más lamentable y vergonzoso de sus artículos de opinión, escribió que los peruanos del ande que votaron por Humala no tienen la culpa "del aturdimiento o la confusión que a veces ocurre cuando se respira poco oxígeno en las alturas peruanas". Tenemos también al pintor canónico que, de cara a las pasadas elecciones y en un artículo indecoroso cuyo título resume sin ninguna sutileza toda una concepción aristocrática y paternalista de la política peruana ("¿Desmemoriados, engañados o inocentes?"), reproduce y deforma el mito del buen salvaje calificando a la población campesina y a los que viven en las zonas marginales de las ciudades como "gente indefensa, repetida y secularmente engañada que busca como desahogar su frustración y su ira". Tenemos, finalmente, al presidente futbolista y cantante de valses —prueba irrefutable de la filosofía criolla del sí-se-puede— que llega al poder vendiendo la imagen del serrano orgulloso de su casta y de sus raíces y que, entre Johnny Walker etiqueta azul, una mujer rosada y comilonas groseras con sus amigos, los dueños del Perú, ya con la popularidad por los suelos pierde la histórica oportunidad de reivindicar políticamente a la raza más desfavorecida de un país tristemente destinado por la providencia para el presidente blanco.
Ningún tipo de discriminación es agradable, pero es particularmente antipática cuando el discriminador ataca y denigra en nombre de un país hecho, construido y sostenido por inmigrantes. Ninguna discriminación es aceptable y, sin embargo, hay un código invisible por el cual los inmigrantes latinoamericanos pueden ser divididos en categorías bajo nuestra silenciosa y sumisa complicidad. "El racismo es completamente censurable pero no nos atañe ni nos afecta", piensa el inmigrante bien que, sin mucho esfuerzo y, muchas veces, ya completamente adaptado a las normas de convivencia que ponderan las gélidas relaciones sociales, repite el discurso bien intencionado de algo vago que no lo amenaza directamente porque sólo lo experimentan los cocineros, las muchachas de la limpieza, los obreros de carretera, los trabajadores por hora que esperan su suerte en los estacionamientos del Home Depot.
"Vámonos de aquí" le dije a los dos poetas pero no les hablé de lo que para mí había sido una acción racista. No entiendo muy bien si fue por delicadeza o porque no suelen afectarme los temores y las inseguridades del que segrega. Entre mis manos tenía la Intermezzo Tropical 5 y el tema de este número ("Migraciones y utopías: Lo cholo, lo chicha y lo sudaca") se me antojó como una curiosa premonición.

2. CINCO POETAS Y UNA APRECIABLE REVISTA CULTURAL
Tenía mucha curiosidad por leer el último número de Intermezzo Tropical. Gracias a la red, supe de lo aparentemente bueno y de lo aparentemente malo y quería comprobar hasta qué punto se le había juzgado con objetividad. Soy amigo de los cinco editores (Victoria Guerrero, César Ángeles L., Luis Fernando Chueca, Paolo de Lima y Martín Guerra Muente: todos ellos poetas). Los cinco realizan con seriedad el trabajo de abrir un espacio de crítica y reflexión para que escritores, poetas, artistas plásticos, críticos de arte y de cine, académicos, etc., puedan publicar sus trabajos en un país en donde hay un gobierno que piensa que la cultura es una broma macabra y los artistas, agitadores incómodos a los que hay que acallar a la fuerza.
La supervivencia de una revista independiente es cosa de magos en el Perú. México y Argentina, por dar dos ejemplos, tienen, por lo menos, diez revistas cuya calidad es bastante alta y, en todas, el Estado incentiva a sus editores con publicidad. No se equivoquen, no hay intercambio dudoso: no es canje ni prebenda oficial, no hay chantaje político. El verdadero dolor de cabeza en Intermezzo siempre ha sido el financiamiento y, sin embargo, aún cuando tres de sus editores viven fuera del Perú, la revista sigue hacia delante y con una salud envidiable. Negarle el crédito a Victoria sería mezquino. Sin Victoria, no habría Intermezzo. Sin Intermezzo, no pasarían de cinco las revistas limeñas que, gracias a la respiración artificial de instituciones como el Centro Cultural de España, siguen —y seguirán— bregando.
Esta quinta entrega es, sin dudarlo, la más sólida del quinquenio. Tanto en la forma como en el contenido, coincido plenamente con Abelardo Oquendo en calificarla de "apreciable revista". (Entre paréntesis y para adelantarme a cualquier comentario disonante que sostenga que la razón de estas líneas es una nada solapa lamida a sus editores, diré en mi defensa que me resulta imposible —físicamente, digamos— alabar algo que está mal hecho: no pierdo mi sentido crítico para quedar bien con el prójimo y, si el caso se presenta, al no considerarme un crítico ni tener un espacio abierto en ningún periódico, prefiero el silencio).
Intermezzo abre con los versos de Patricia Guzmán ("La casa de los afligidos"), poeta venezolana que sorprende gratamente por su fuerza, musicalidad e intimismo ("Al acallarme/ Él/ que me esclarece/ Él/ amantísimo/ rozó mi frente y oscureció mi nombre"); más adelante, "Verano del 2005" el poema en prosa del chileno Pablo Paredes que tiene el tono desenfadado de una confesión humorística, es otro de los puntos más altos de la edición ("Anoche me llamó una periodista para saber si mis amigos y yo éramos unos poetas malditos y yo le dije que se fuera a la chucha y le di el teléfono de Ruiz"). Luis Fernando Chueca rescata y presenta tres poemas de Josemári Recalde (1973-2000) ausentes de su Libro del Sol. El aura generada en torno a Recalde, sobre todo después de su suicidio, de muchas maneras ha conseguido mitificar (y magnificar) el prestigio de un poeta (insoportable en persona, y hablo acá desde mi propia experiencia) ciertamente incomprendido y virtuoso. Otro rescate es el que el poeta José Carlos Yrigoyen hace de algunos de los poemas del inédito Cuaderno de California que Guillermo Chirinos Cúneo (1946-1999) escribió sobre las páginas membretadas de una asociación psiquiátrica de California en la que era residente. El narrador Carlos Torres Rotondo, cuyas crónicas de la historia del rock en el Perú son altamente recomendables no sólo por su frescura sino por la concepción general de tan ambicioso proyecto, presenta "Lavapiés personal", un extracto de Crónica sudaca, su segunda novela aún inédita.
La segunda parte de la revista ("Film de los paisajes") es, quizás, la más irregular del conjunto. Destacan la serigrafía de un José María Arguedas en tono pop —obra del artista plástico Alfredo Márquez— y, en el dossier sobre el escritor de Andahuaylas, el ensayo del escritor José Güich Rodríguez en torno a El zorro de arriba y el zorro de abajo (1971) en el que pone en duda el carácter inconcluso de la obra más arriesgada, en términos formales, de Arguedas. El crítico Juan Zevallos Aguilar escribe sobre el grupo cultural Orkopata; Enrique Bernales analiza las visiones utópicas del sujeto andino en El zorro…, y César Ángeles hace una crónica sobre Apuntes inéditos. Celia y Alicia en la vida de José María Arguedas, libro que presenta correspondencia y fotografías del escritor peruano. El narrador chimbotano Fernando Cueto incluye un (mini) extracto de Llora corazón (2006) que no parece tener mayor asidero, salvo la anécdota de la trama, en el portafolio Arguedas. El crítico de cine Emilio Bustamante, por su parte, nos ofrece una reflexión en torno al tema de las migraciones en el cine peruano. Es particularmente interesante la manera en que enfoca el tema de la figura ausente o desaparecida del padre en Gregorio (1985) y en Juliana (1989) del Grupo Chaski, y el de la pérdida de la identidad en Alias La Gringa (1991) de Alberto Chicho Durant. El sociólogo Víctor Hugo Perales presenta un trabajo sobre la migración peruana en Sudamérica a partir de un viaje personal, el narrador Siu Kam Wen ofrece desde Hawaii un suculento adelanto ambientado en Las Vegas de su nueva novela La vida no es una tómbola, y Victoria Guerrero escribe una crónica sobre el movimiento Okupa en Berlín.
[Como breve anotación, debo decir que una de las cosas que podría corregirse en el próximo número es el tono de los trabajos de este segmento. Se percibe desordenado porque hay un desbalance de forma, sobre todo en el lenguaje, entre los ensayos críticos y las crónicas periodísticas].
Alberto Medina abre el penúltimo segmento de Intermezzo con un artículo sobre los símbolos y las miradas presentes en la película Madeinusa (2006) de mi amiga Claudia Llosa. El poeta y antropólogo Martín Guerra Muente, usando la figura del flaneur parisino que Walter Benjamin emplea para hablar de uno de los inmortales (Charles Baudelaire), hace un análisis bastante logrado y muy bien escrito sobre la posibilidad del flaneur ("una suerte de etnógrafo de la velocidad") en una "urbe abigarrada e hipertrófica" como la limeña (destaco, como guiño solapa al grupo Arcade Fire, el subtítulo de "La Biblia de neón", además de las dos pinturas de Pancho Guerrra García que ilustran el artículo). El poeta Róger Santiváñez presenta los versos de cuatro poetas latinoamericanos que viven en USA y, finalmente, cierra esta parte, la ya publicitada y polémica confesión del poeta —Infra— José Rosas Ribeyro en torno al trabajo "de montaje y construcción" que él y Elqui Burgos hicieron sobre los tres famosos poemas de María Emilia Cornejo (algo que personalmente, y sin dudar en lo más mínimo de la veracidad del texto de Rosas Ribeyro, observo como parte o continuación de un juego poético absolutamente coherente).
Aunque hubiera sido mucho mejor la carátula en mate y no la plastificada que le da un brillo verdaderamente horrendo, el diseño de la portada en el que Jorge Miyagui trabaja sobre el cuadro Carmen de Christian Bendayán (sin duda, uno de los mejores pintores peruanos contemporáneos) y la foto de la agresión a la joven ecuatoriana en el metro de Barcelona, es inmejorable.
Dicho esto, le deseo larga vida no sólo a Intermezzo Tropical sino a todas las revistas e iniciativas independientes que, hechas con seriedad y cariño, resisten con arte y compromiso la ceguera y la parálisis cultural de este penoso gobierno, delicia caída del cielo para el empresariado peruano (nunca tan rico, nunca tan poderoso). No faltará quien vea sinuosidades ficticias en lo ajeno. Tampoco quien, cual macarthista reciclado, observe rifles y bombas en manos que sólo portan lápices. A los espectros se les responde con talento, es lo que menos soportan. La violencia siempre será menos poderosa que las palabras.

En la foto: Enrique Bernales, Diego Trelles y Carlos Villacorta en el frontis del bostoniano Bukowski's Tavern. Intermezzo tropical 5 se presenta hoy a las 7:00 pm en La Noche de Barranco. Ver detalles del programa aquí.

domingo, marzo 23, 2008

Un Bombardero contra la guerra

"Bombardero es la novela (¿novela?) aún no presentada y (casi) no comentada del arequipeño César Gutiérrez: se trata de una reflexión en clave poética de la destrucción de las Torres Gemelas, pero a partir de un hecho doloroso para el narrador: en ese polvo y fierros retorcidos terminó el brillante cuerpo de Raquel o el amor. El fundamentalismo, la violencia, las casualidades, todo deslizado en un alto lenguaje poético y recreado a partir de conversaciones y detalles de los minutos exactos de 'colisión', construyen un edificio auténtico que merece más que estas líneas. Coming soon", escribe hoy Rocío Silva Santisteban en la sección cultural de La República. "Con absoluta seguridad Bombardero, el megatexto del poeta y escritor César Gutiérrez, es el experimento narrativo posvanguardia más ambicioso de los últimos cincuenta años", señala por su parte Enrique Sánchez Hernani en El Dominical de El Comercio. "Alguien que ha revisado el libro (descomunal, por otra parte: 558 páginas) nos mencionó que tenía en mente Escalas melografiadas de César Vallejo o La casa de cartón de Martín Adán, en su resuelto interés de modificar los límites del género narrativo", añade. Me parece que Sánchez Hernani se está refiriendo a Abelardo Oquendo. En todo caso, César Gutiérrez me comentó en una comunicación que Oquendo le había expresado la misma asociación con dichas obras.
"Nosotros no nos animamos a ubicar dentro de un género a Bombardero. Aparenta ser una novela (hay un narrador omnipresente) y desarrolla varios cuadros que podrían tener una sucesión histórica: va del ataque a las torres del World Trade Center hacia un futuro incierto. Pero la narración corresponde más bien a un gran texto de prosa poética que incluso ha trabajado la tipografía: hay centenares de modificaciones de tipos de letras y se han insertado todos los isotipos que han sido posibles cuando se habla de tal o cual marca", continúa sostieniendo Sánchez Hernani en su reseña. Es una "discusión vana" definir si Bombardero es o no una novela, escribió Oquendo en la columna que le dedicara a dicha obra. Sin embargo, es un punto que no deja de tener interés. El libro se abre con la dedicatoria, enseguida se lee el índice (diez capítulos más el undécimo Bonus track y una Caja negra). Luego, los numerosos epígrafes (veinticinco en total). Hay que apuntar también que la numeración de las páginas está en sentido contrario, de tal modo que la primera página del capítulo uno empieza en 550, y la última página del Bonus track concluye en 0.
La Caja negra está en números romanos, de dlxvii a dlxxxiii. Se divide en tres partes: Trayectoria, Radar y Tripulación (los extensos y pormenorizados agradecimientos, a mí me define como un "ser del espacio ciber"). En Trayectoria, César Gutiérrez señala lo siguiente: "Su autor se siente presionado y precisa precisar algunas precisiones porque -además de robar, saquear, expropiar, trastocar, descomponer, distorsionar y dinamitar impunemente mi poemario La caída del equilibrista (El Santo Oficio, Lima, 1997) y docenas de cuentos y artículos que publiqué en plaquettes, fanzines, diarios y revistas- durante el ensamblaje de este libro confieso haber citado, alterado, alternado, reciclado y sampleado fragmentos de poemas, películas, novelas y canciones de dominio público: en todos los casos -excepto cuando duplico mis cuentos y poemas y cuando articulos mis artículos- los resalto en cursiva o los sugiero de manera franca y explícita y hasta festiva: citarlos no era imprescindible, es un homenaje, una celebración. Pero para evitar daños colaterales marca Xerox, paso a revisar TODAS las coordenadas intertextuales que impulsan los reactores de la nave que voló desde mis sesos hasta tus manos, hipócrita lector" (dlxvii). Y enseguida, en Radar, se dedica a apuntar de manera concreta y precisa cada una de las referencias intertextuales que atraviesan de cabo a rabo a Bombardero. Un ejemplo de dichos apuntes, referido al tercer capítulo: "Caer, caer, tan dulce es el vértigo es una línea de la banda Dolores Delirio en Cero (Navaja Producciones, 1995), como un voyeur en vacaciones es de Virus en Superficies de placer (BMG, 1987) y todo se construye y se destruye tan rápidamente procede de la canción epónima del LP Parte de la religión de Charly García (Sony, 1987). En muerto y en directo es una frase recurrente en las crónicas de R. Fresán y me encanta el olor al Napalm por la mañana dice Robert Kilgore Duvall en Apocalypse Now (1979)" (dlxxii). Y así para todos los casos.
"Bombardero debe merecer una lectura y análisis académico pues, definitivamente, algo nuevo ha nacido en la literatura peruana e hispanoamericana", concluye su reseña Sánchez Hernani. Algo nuevo aún por explorar.

PD Lunes 24: Hoy en la sección cultural de La República Pedro Escribano publica una extensa entrevista a César Gutiérrez a propósito de Bombardero. "Todos los días morimos. Todo los días muere gente en la Franja de Gaza, todos los días hay cochebomba en Bagdad. [...] La guerra es el símbolo de nuestro tiempo", señala.

En la foto: César Gutiérrrez en 1997 en el Parque Mariscal Castilla de Lince. "¿Qué cosa es Bombardero entonces? Un megatexto cuyo cuerpo central, podemos identificar, es un gran alegato antibélico", afirma Sánchez Hernani.

sábado, marzo 22, 2008

Martín Tanaka y Jorge Bruce, choleo y racismo


Video tomado de aquí. Véase también esta entrevista (en tres partes) a Jorge Bruce emitida a finales de febrero en el programa de televisión Prensa Libre a propósito de su libro Nos habíamos choleado tanto.

PD: "Estoy profundamente preocupado -decir angustiado no sería una exageración- por la ligereza con la que políticos, periodistas y sus víctimas, que son los ciudadanos comunes, están utilizando el término 'terroristas'.
Lo leo y escucho en declaraciones o artículos y se le aplica a cualquiera que no comulgue con el credo económico vigente. Yo no creo -quienes me leen lo saben- en esta ilusión de que el mercado todo lo resuelve. Mucho menos creo que hayamos llegado al fin de la historia. Me resulta inconcebible que un Estado democrático satanice a quienes discrepan de sus métodos y objetivos, porque hacerlo desnaturaliza la esencia del concepto de democracia. [...] Insistir en esta postura puede conducir a adjetivar como tales a todos quienes, por la propia dinámica del sistema, quedan excluidos de sus beneficios. Y a quienes, como yo, por ejemplo, creemos profundamente que el actual sistema de explotación de la naturaleza y de los seres humanos conduce a un abismo del que difícilmente podamos regresar. ¿Somos terroristas por no compartir sus fantasías? ¿Debemos callar nuestras convicciones para no alterar el himno a la destrucción que entona gran parte del planeta?"
, escribió Guillermo Giacosa en su columna de ayer en Perú 21. "Un efecto de la nueva era FARC en el Perú es que la sigla empieza a reemplazar a Sendero Luminoso y el MRTA como logotipo de peligro. Una vez más, como en el discurso de Fernando Belaunde sobre la subversión armada, el problema es visto llegando de fuera (como la inflación, de paso sea dicho). [...] No solo afuera. El gobierno de manera intermitente promueve la idea de un principio disociador que articula lo externo y lo interno, y que incluye al regionalismo cerril, al chavismo y las casas de Alba, al antisistema, al Sutep y Patria Roja, al narcotráfico, y a los perros del hortelano. Las FARC son para el gobierno lo que Chile para los ultranacionalistas: la madre de todos los peligros. ¿De qué se está defendiendo la crítica a las FARC? Sobre todo de una intromisión variada y difusa pero fuerte de todo lo izquierdista en la zona andina, capaz de ayudar a ganar a un candidato 'antisistema' en el 2011", escribe Mirko Lauer en su columna de hoy en La República. "Espero que las autoridades actúen con el mayor espíritu de justicia y probidad", escribió Carlos Calderón Fajardo al momento de la detención de Melissa Patiño. Transcurridos veinte días de ello, ¿qué podemos decir?

viernes, marzo 21, 2008

Coreografía de interiores


Danza: Karin Elmore en Lima dirige disquisición escénica sobre cuerpos femeninos políticos, domésticos y salvajes

Por Rebeca Vaisman*

Como una especie de dj doméstico, describe su papel sobre el escenario la bailarina y coreógrafa Karin Elmore. Pues si ya en sus anteriores presentaciones (como en Un día en el paraíso) se animó a producir sonidos en vivo, ahora Elmore se lanza a pinchar –digamos, es un decir– a pinchar sin discos, claro, y con una consola que no es tanto consola como una mesa de cocina sobre la que reposan sus instrumentos musicales: batidora, licuadora, extractor, etc., a los que incorpora otros sonidos previamente grabados e igualmente infrecuentes en una melodía.
No sólo ese es su rol en Estrella salvaje, próxima a estrenarse, sino también el de autora y directora de la pieza multidisciplinaria. Esta vez no baila. Sí lo hacen la japonesa Yumiko Shiono y la española Belén Barrejón, que la acompañan desde Francia, donde Elmore reside desde hace cinco años. Se les une la italiana Elisabetta Sbiroli, que no danza sino actúa, y que compartirá escenario limeño con la actriz nacional Sonia Seminario. Ellas encarnan veinte textos, veinte historias, veinte mujeres distintas apoyadas por la interpretación visual de la artista plástica peruana
Claudia Coca. Y finalmente, mientras Elmore explora las posibilidades del schuuun, schuuun eléctrico, Barrejón –felizmente, dirán algunos– acomete con la guitarra.
El tema que motiva esta sinfonía, este "cabaret poético y político sobre el cuerpo, el placer y el poder" o "suerte de cantata política y poética, para voces, cuerpos y electrodomésticos life", como describe la pieza su autora, "no es ni panfleto ni manifiesto de ningún partido", explica ella, "sino una reflexión acerca de las relaciones humanas; de la soledad, la pasión y la violencia. Es la búsqueda de una nueva lectura, a partir del uso de elementos de la vida cotidiana, de la forma en que esta sociedad de consumo le impone a la mujer modelos físicos y de comportamiento".
Ay, no: otro rollo de mujeres. Qué aburrido, qué pesadas, siguen con esa cantaleta. Díganme, esos temas, ¿no son de hace veinte años? Ya cánsense, pues. Todo esto que muchos podrían pensar, Elmore lo tiene bien presente. Se sirve del día a día para rebatirlo. Abre el periódico –las páginas policiales– para callarlos y pedirles que la escuchen. "Efectivamente, la situación de las mujeres ha evolucionado con mucha velocidad en las últimas décadas… y en algunos casos no se puede decir lo mismo del otro género. Los indicadores de violencia familiar lo demuestran", señala. "Todos los días en España hay casos en los diarios de mujeres apuñaladas en su casas; en Francia hay seis mujeres muertas al mes por esta violencia. En China, para conseguir empleo las mujeres necesitan 'buena presencia', y se estiran las piernas. Y si uno se fija en los salarios, las mujeres siguen ganando menos".
¿Los casos que has escrito son ficticios? ¿Producto de alguna investigación?
Son ficticios. Cuando escribimos o hacemos una coreografía tomamos cosas que forman parte de nuestra vida, de nuestra mirada. Luego, estos personajes son una mezcla de muchas cosas. Describen distintas situaciones siempre a través de la relación con el cuerpo femenino. Las artistas que trabajan en el espectáculo provienen de diferentes experiencias, edades y países y, sin embargo, está este denominador común.
Que es el cuerpo.
Sí, es algo muy fuerte; hay una solidaridad muy fuerte. Y el tema del cuerpo femenino es algo muy actual.
Siguen habiendo mutilaciones, violaciones…
Linchamientos, mujeres que tienen que usar velo…
Que no pueden mostrar su cuerpo.
Que no pueden. Y nosotras mismas nos referimos a estos temas como "cosas de mujeres", como si tratar un tema de mujeres fuera algo banal, cuando tiene mucha importancia.
Así como el tema del placer, que todavía genera culpas.
Y no solo hablamos de sexo. Reconocer su propio cuerpo es imposible para una mujer trabajadora que se despierta a las cinco de la mañana para hacer el desayuno y llevar a sus hijos al colegio; irse a trabajar; regresar a su casa para preparar el almuerzo; recoger a los chicos del colegio; lavar, planchar, limpiar; ocuparse del esposo; acostar a todo el mundo, ¿y a las diez y media de la noche estar pimpante para tener placer? ¡¿Cómo?!
¿El que seas bailarina hace que tú escapes de esta pérdida de conciencia?
Lo cotidiano no hace que me pierda de mi propio cuerpo, pero sí de mí misma y de lo relacionado con el placer, pues en un momento dado ya no se tiene mucho. Y me refiero también al placer intelectual, porque cuando uno está agobiado por las cargas cotidianas ya no hay tiempo ni tranquilidad como para tener el placer de leerte un libro o de conversar con tu hijo. Pese a que tengo un esposo magnífico que cocina maravillosamente.

* Publicado en Caretas 2019.
En la foto: primerísimo plano de ensayo para estreno del 03 de abril en la Alianza Francesa de Miraflores. [Leyenda de Caretas]

jueves, marzo 20, 2008

La colección digital del Fondo Editorial UNMSM

Navegando en la web encontré la página de la colección digital del Fondo Editorial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. De la gran variedad de títulos publicados he escogido una lista relacionada en su mayor parte con la literatura. Me limito a consignar el nombre del libro y su autor. Incluyo en cada título el link a través del cual pueden acceder al libro. En dicha página pueden encontrar a su vez la ficha bibliográfica del volumen respectivo. La iniciación de la República de Jorge Basadre. Antonio Cornejo Polar y los avatares de la cultura latinoamericana de Raúl Bueno Chávez. Nacimiento de una utopía. Muerte y resurrección de los incas de Manuel Burga. Zavaleta, novelista y ensayista de Luis Jaime Cisneros. Patio de Letras de Alberto Escobar. Inca Garcilaso: Imaginación, memoria e identidad de Christian Fernández. Cuaderno de agravios y lamentaciones de Antonio Gálvez Ronceros. Contranatura de Rodolfo Hinostroza. Lecturas de teoría literaria I: Cuadernos pedagógicos, compilado por Miguel Ángel Huamán. Lecturas de teoría literaria II de Miguel Ángel Huamán en coautoría con Marcos Mondoñedo y Bethsabé Huamán Andía. La polémica del vanguardismo: 1916-1928 de Mirko Lauer. Historia y leyenda de Mariano Melgar, 1790-1815 de Aurelio Miró Quesada Sosa. En la encrucijada: Las ciencias sociales y la novela en el Perú: Lecturas paraleas de Todas las sangres de Melisa Moore. Las letras de Francia y el Perú: Apuntaciones de literatura comparada de Estuardo Núñez. Desventura en extramares: Conciencia desgarrada en la poética de Martín Adán de Andrés Piñeiro. El legado quechua de Raúl Porras Barrenechea. Al andar de los caminos: Estampas de viaje y Estampas de ocio, buen humor y reflexión, ambos de Edgardo Rivera Martínez. Escritos políticos y morales (Perú: 1954-1965) de Sebastián Salazar Bondy. Peregrinaciones de una paria de Flora Tristán. César Moro: La poética del ritual y la escritura mítica de la modernidad de Yolanda Westphalen (a cuya madre se le ofreció el pasado martes un homenaje). Los apréndices, Retratos turbios y Pálido, pero sereno, tres novelas de Carlos Eduardo Zavaleta. Pueden buscar otros títulos de interés en la lista general de autores.

PD TANAKA - WIENER: Martín Tanaka anuncia en su weblog una mesa en el Instituto de Estudios Peruanos sobre "El choleo en el Perú de hoy". La misma se llevará a cabo el próximo jueves 27 de marzo, de 11 am a 1 pm. A propósito, "¿Tanaka wasn't right?" se pregunta Maritza Espinoza en La República. Por otra parte, Raúl Wiener escribe en La Primera sobre "Inteligencia policial y periodística", un artículo dedicado a enfatizar las contradicciones de un servicio de inteligencia marcado por acciones de claro corte político coyuntural. De paso, Wiener apunta la obsecuencia de una prensa que se limita a reproducir los partes policiales en cuanto al cruce entre productores culturales e investigaciones por subversión. Entre otras cosas, dedica las siguientes líneas a la "poeta sin libro" (Ángel Páez dixit) Melissa Patiño, todavía encarcelada después de más de dos semanas, sin prueba alguna: "La inteligencia actual hace la siguiente pregunta clave: ¿porqué una poeta no puede ser terrorista? Y concluye, por tanto, las poetas son terroristas. Y ordenan cerrar la calle Quilca en día viernes para pedirles documentos a los poetas bohemios que por ahí pululan y ver si tienen tarjetas o números de teléfono comprometedores". Esperemos que esta andanada intimidatoria cese. Por lo pronto, apuntemos la célebre dedicatoria de Luis Hernández: "A todos los que, en el fondo, tiemblan al ver un guardia". Y, ya que lo menciono, recordemos "la nada desdeñable hipótesis" (como señalara el semanario Somos) de Edgar O'Hara sobre la muerte de Hernández, quien habría sido víctima mortal de la dictadura de Videla.


En la foto: Carlos Eduardo Zavaleta.

miércoles, marzo 19, 2008

Rocío Castro Morgado gana Premio Copé de poesía

Rocío Castro Morgado acaba de ganar la XIII Bienal de Poesía "Premio Copé Internacional 2007", informan las secciones culturales de Correo, Perú 21 y El Peruano (ver página 31 en la edición pdf, así como su rebote en la agencia Andina). La poeta "se adjudica este importante galardón gracias a su poemario El zoo a través del cristal, que presento con el seudónimo de Noé. Ella recibirá la suma de 16 mil nuevos soles. El jurado –integrado por Pedro Cateriano, en representación de Petroperú; Carlos Germán Belli, de la Academia Peruana de la Lengua; Pedro Granados, de la PUCP; Hildebrando Pérez, de la UNMSM; y Ricardo Silva-Santisteban, del INC– ha señalado que el libro premiado no sólo propone retratos de la naturaleza comprometidos con la ecología, sino que incorpora también lo humano –reescribiéndolo– al compás de su sosegada fabulación. 'Lo humano no únicamente en su dimensión física, sino también espiritual y sicológica. Todo esto a través de un yo poético no narcisista –descentrado de sí mismo y leve– y donde se ponen en primer plano sus dotes de observación más bien objetiva'. Además, el Jurado calificador decidió otorgar el segundo y tercer puestos a Juan Carlos Lázaro y a Luzgardo Medina Egoavil por los poemarios Entre la sombra y el fuego y Bajas pasiones para un otoño azul, respectivamente", se lee en Correo.
Castro Morgado publicó el año pasado el poemario Fábula del grial, con castillo, dragón y princesa. Junto a Violeta Barrientos, Doris Moromisato (quien acaba de presentar su Paisaje terrestre) y Marta Meier fundó en 1991 la propuesta editorial "Noevas". Incluyo a continuación una muestra de su producción literaria; un poema en el que la voz poética ficcionaliza el sentir de la luchadora social birmana Suu Kyi desde el exilio en el "pálido esplendor" de Londres, y con el dolor y la autoimpuesta obligación de retornar a un país en el que, ¿violencia política?, "un astro de fuego / incendia el cielo añil":

Desde el exilio

A Aung Saan Suu Kyi

En Londres
la bruma me envuelve con su pálido
esplendor

en el parque
una ardilla roe plácidamente
una bellota
sobre el grass

los niños ríen
cuando lanzan
un disco
que surca el paisaje como un
cometa.

Brevísimo
e inalterable
es su fulgor.

En mi país
donde un astro de fuego
incendia el cielo añil
y las aves
beben de fuentes en las que se
diluye
el sol
una sombra blande una
espada
que corta el perfil del aire
la canción de los jilgueros
el amanecer.

Me hieren
los ojos rasgados por el
asombro
de un niño
su gesto que se esfuma
su inaudible voz.

Extiendo mis manos al vacío
para recobrar
su risa
con mi dolor.

Debo volver
a mi país.



PD Jueves 20: La sección cultural de La República publica una entrevista de Pedro Escribano a Rocío Castro Morgado.

PD Lunes 24: Nueva entrevista a Rocío Castro, esta vez en la sección cultural de La Primera.


En la foto: Rocío Castro Morgado.

martes, marzo 18, 2008

A mal de muchos... creación de ciudadanía

"La campaña a favor de la liberación de una poeta sin libro [Melissa Patiño] afirma que los peores enemigos de los poetas son los 'Estados fascistas'. Mentira. También los regímenes comunistas liquidan poetas", escribe hoy, indignado, el periodista Ángel Páez en La República. Y enseguida ofrece cuatro ejemplos de una "larga lista de vates fusilados, encarcelados y condenados al ostracismo" durante la URSS de Stalin (Osip Mandelstam y Anna Ajmátova), la Cuba del primer Castro (Heberto Padilla) y finalmente el caso del salvadoreño Roque Dalton, asesinado por "sus compañeros comunistas acusándolo de 'agente de la CIA'". El artículo no dice más. Pero en la página de opinión del mismo diario Eduardo Adrianzén, bajo el título "Más fascismo, más chavismo" expresa respecto al tema que "lo mejor que ha podido sucederles [a la avanzada chavista encargada de las casas del ALBA y a todos los venezolanos designados para el proselitismo en la región] es la detención de un grupo de peruanos al volver de un congreso en Quito", y que "después de esto, si un joven con vagas ideas de oposición dudaba en simpatizar o no con el ALBA, ahora con certeza inclinará su balanza para ese lado. Es lo único que consiguen los neo-macartistas de este gobierno, hay que ser demasiado necios para creer que la represión abusiva desalienta o asusta". Adrianzén propone ante "la avanzada 'bolivariana' [la] crea[ción de] ciudadanía y no exclusión. Es decir, la agenda opuesta del gobierno, pero de ninguna manera encarcelando opositores". Es decir, "la inmediata liberación de Melissa Patiño", como exigen los escritores "miembros del grupo Plazuela Merino de Piura" en nota publicada el sábado en la edición piurana de Correo. ¿No hubiera sido más saludable que Páez propusiera algo similar en lugar de limitarse a realizar una ecuación fascismo = comunismo? ¿Utilizar la expresión "una poeta sin libro" para referirse a Melissa Patiño es una velada -e inútil- manera de denigrarla? Por último, con relación a "Alan García, Chávez y las casas del ALBA", véase la crónica-entrevista de Andrés Oppenheimer al presidente peruano publicada hoy en la página de opinión de El Comercio.

PD: Hoy en Perú 21 Jorge Bruce acusa recibo de la columna de Martín Tanaka publicada el pasado martes en el mismo diario sobre su libro Nos habíamos choleado tanto (columna a la que Tanaka añadió "algunos comentarios adicionales" el último domingo en su weblog). "Desearía que Tanaka esté en lo cierto cuando afirma que el país se ha democratizado más de lo que mi enfoque pareciera indicar. No obstante, me reafirmo en la importancia de entender el racismo como una vivencia íntima, que se procesa en el fuero interno y nos lleva a actitudes discriminatorias, con frecuencia inconscientes, en una gran variedad de situaciones que nos pasan inadvertidas, y que la experiencia clínica contribuye a esclarecer. Máxime cuando estamos lejos de una democracia en donde todos seamos ciudadanos con los mismos derechos", señala Bruce. Por otro lado, hoy Mirko Lauer dedica su columna en La República a César Hildebrandt, cuya "columna me resultaba el principal argumento para visitar La Primera. Ahora me dicen que Hildebrandt partió porque el diario izquierdista no tenía manera de pagarle. Con lo cual por el momento Hildebrandt sale de las pantallas del radar periodístico. Es muy extraño que el periodista que consistentemente gana las encuestas del who is who profesional haya llegado al desempleo", expresa.


PD2: Acabo de encontrar en la sección de política de La República un informe de Ángel Páez titulado "MRTA se reactiva con los 'bolivarianos'". "Para la policía antiterrorista las plataformas virtuales de la CCB y de la Agencia Bolivariana de Prensa (ABP) 'son utilizadas como órganos de organización, coordinador y propaganda de las FARC', dijeron fuentes de la Dircote: 'Bajo la cubierta de organizaciones que abrazan la ideología 'bolivariana', se camuflan los grupos terroristas FARC y MRTA. De modo que ser parte de la CCB, aquí en el Perú, es una forma de colaborar con la organización terrorista, lo que está penado por la ley. No es un invento de la policía. Y los ex militantes del MRTA, que sufrieron condena por dicho delito, lo saben bien'", se lee. Paéz afirma en su nota que "los siete detenidos en Aguas Verdes [pertenecen a la Coordinadora Continental Bolivariana (CCB)]". Aquí simplemente caba anotar la declaración de Melissa Patiño el domingo último en La Primera: "No pertenezco y nunca he pertenecido a ninguna organización política. Siempre me he dedicado a la gestión y promoción cultural. Sin embargo, me siento comprometida a tener una posición política y a asumirla". ¿Cómo concluirá esta historia?


PD3: Martín Tanaka responde en su weblog al artículo de hoy de Jorge Bruce en Perú 21. "El debate está yendo ahora, me parece, por las diferencias que tendría un enfoque 'psicoanalítico' y otro 'sociológico' para dar cuenta del racismo. Una cosa es el plano de las relaciones sociales, cómo se establecen las formas de poder y autoridad, y otra lo que ocurre en el plano de las mentalidades o del inconciente. La conclusión sensata es que debemos considerarlos enfoques complementarios", sostiene.


En la foto: Melissa Patiño, una serena sonrisa ante su "surrealista" detención.