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jueves, julio 05, 2007

Y continúa la polémica sobre Piero Quijano

El día de hoy el tema de la censura contra la muestra de dibujos de Piero Quijano sigue dando que hablar. Perú 21 informa, primero, que "el presidente de la Comisión de Educación del Congreso, Rafael Vásquez, presentó ayer, ante el Parlamento, una moción de condena a la decisión del Instituto Nacional de Cultura (INC) de censurar parte de la obra que el artista Piero Quijano exponía en la Casa Museo Mariátegui" y, segundo, que, "al igual que el presidente de la República, Alan García, y que el premier Jorge del Castillo, ayer el ministro de Defensa, Allan Wagner, justificó la censura a los dibujos del artista Piero Quijano" (Perú 21 publica a su vez dos cartas de solidaridad con Piero Quijano). En Correo, Pedro Salinas dedica su columna al tema (el pasado 29 el director de este diario, Aldo Mariátegui, en su conocido tono se manifestó también contra la censura). Otro columnista que dedica unas líneas al tema es Augusto Elmore en Caretas: "Este es un país de contradicciones. Por ejemplo, siendo que aquí reina la democracia y el respeto a las opiniones ajenas, parece sumamente extraño y es enormemente reprobable que el ministerio de Defensa y el INC intervengan para censurar –¡ellos quiénes son para censurar!– la expresión gráfica de un artista como Piero Quijano, que se manda con todo en una muestra con un dibujito –porque no es más que eso– en el que inspirado en la famosa fotografía de los soldados norteamericanos colocando su bandera en Iwo Jima, hace aparecer a soldados, supuestamente peruanos, clavando el asta de la suya –en forma de fusil para mayor abundamiento– en el cuerpo de su víctima. La obra de Quijano, que ha levantado tanto revuelo no es más que eso: un poco inspirado dibujito, una simple caricatura, y no veo por qué instancias oficiales tienen que solicitar sea retirada. Pero para quienes conocemos el 'arte' de los senderistas, el dibujito de marras parece inspiración de estos, que lamentablemente se ha hecho famoso gracias al úcase oficial. Si no se hubiera dado éste, el dibujito subversivo hubiese quedado allí nomás, en el anonimato. Grave error prohibirlo. Pero, eso sí, alguien debería decirle a Quijano que con la subversión no se juega. No en el Perú al menos", expresa. ¿En qué países sí se puede jugar con la subversión?
Como adelanté en el post anterior, hoy Caretas publica (y responde) el comunicado "Una descarada actitud de censura intolerable". El mismo fue publicado inicialmente el pasado sábado 30 en Perú 21. Antes de incluir el texto de Caretas quiero hacer unos rápidos comentarios.
La revista sostiene que "no publica los nombres de los firmantes en defensa de su reputación y buen juicio. Sospecha que muchos no leyeron lo que suscribían". ¿No pudo Caretas salirse de sospechas y preguntar a algunos de los firmantes? Pero, al margen de ello, no hace falta ser adivino para presentir que el hecho de que Caretas no incluyera los nombres de los firmantes por la "defensa de su reputación y buen juicio" traerá una larga cola. Por lo pronto, algo tendrán que decir al respecto firmantes como Javier Diez Canseco Cisneros, Luis Peirano, Natalia Majluf, Augusto Ortiz de Zevallos Madueño, Álvaro Roca Rey Miró Quesada, Elida Román, Jimena Estefanía Lindo Biondi, Armando Robles Godoy, Leslie Lee Crosby, Victor Delfín, Gustavo Buntinx, Jesús Ruiz Durand, Fernando Bryce Lostaunau, Fernando Bryce Vivanco, Juan Infante Alosilla, Herbert Rodríguez, Baldomero Cáceres Vegas, Estuardo Nuñez Carvallo, Lorenzo Osores, Luis Jaime Cisneros Hamann, Jaime Rázuri R., Jorge Alberto Miyagui Oshiro, José Ricketts E., Peter Elmore, Carlos Tovar Samanez, Emilio Santisteban, Juan Acevedo Fernández de Paredes, Luis García Zapatero Soto, Mónica Gonzáles Raaijen, Ángel Valdez, Daniel José Barclay Panizo, Aníbal Quijano, Rodrigo Quijano, Miguel Aguirre, Emilio Hernández Saavedra, Emilio Tarazona, Iván Huerto, Caroline Cruz, Mariela Gabriela Agois Banchero, Hildebrando Pérez Grande, Susana Torres, Mauricio Delfín, Ivana Ferrer, Roxana Cuba, Ana María Ortiz Soto, Sonia Delgado García, Juan Cristóbal, Sonia Seminario, Rómulo Gallo, Elisa Canziani, Leonidas Machicao Alborta, Adolfo Córdova Valdivia, Liliana Panizo Muñoz, Carlos González Ramírez, Marco Olivera Begazo y María Elena del Solar, cuyos nombres aparecen en el comunicado publicado en Perú 21.
En una parte de su "intent[o de] reconstru[cción d]el episodio" de la censura Caretas señala que "el jueves 21 de junio una periodista de Caretas, Rebeca Vaisman, estaba presente en la exhibición al lado del curador de la Casa Mariátegui, Armando Williams, cuando entró un llamado en su celular. Williams indico que venía de la directora del Instituto Nacional de Cultura (INC), Cecilia Bákula, y de inmediato se enfrascó en una discusión acalorada. Bákula ese día estaba en Cusco". Aquí la revista se confunde en varias cosas. En principio parece desconocer que en su anterior edición Vaisman (a la que como se ha visto es mencionada así nomás como "una periodista de Caretas") publicó una entrevista a Armando Williams (que republiqué aquí) en la que claramente dice haberla realizado "en la casa barranquina" de Williams (y no "en la exhibición" de Piero Quijano). En su crónica, Vaisman describe que "el teléfono interrumpió la conversación: era Cecilia Bákula, directora del INC, muy mortificada por una llamada del Ministro de Defensa, Alan Wagner. Bákula pidió el retiro inmediato de los afiches de la muestra que mostraban a un grupo de militares encañonando a un campesino". Es decir, en ningún momento Vaisman intenta relativizar el hecho diciendo que "Williams [le] indicó que" la llamada era de Bákula. Tampoco tiene sentido (salvo el de confundir al lector) el párrafo de seis palabras de Caretas indicando que "Bákula ese día estaba en Cusco". ¿Es que para Caretas no existen las llamadas telefónicas a nivel nacional?
Por otra parte, para Caretas "no es una buena idea" enfatizar en los afiches lo que denomina como una "actitud antimilitar", pero ¿qué tiene que ver ello con la censura en sí? La revista tampoco especifica cuáles son las otras "dos caricaturas más" que fueron censuradas, además de la que se aprecia en el afiche que ilustra este post (incluido ya aquí en una ocasión anterior y reproducido hoy por Caretas). Valga mencionar que, coincidentemente, el presidente García tampoco aludió a ambas caricaturas en su declaración del último sábado.
En otra parte de su texto, Caretas expresa que "atribuir una vocación censora al actual INC es bastante injusto. Toda la muestra de la Comisión de la Verdad se exhibe en el Museo de Arte bajo los cuidados del instituto". En principio, la muestra de la Comisión de la Verdad no se exhibe en el Museo de Arte (una entidad privada) sino en el Museo de la Nación. Además, como se lee en esta nota de julio del 2006 de El Comercio, la exposición se dio "gracias a las gestiones de la defensora del Pueblo, Beatriz Merino[...]. El esfuerzo de Beatriz Merino no hubiera sido posible sin la colaboración de Luis Lumbreras (director del Instituto Nacional de Cultura), Álvaro Roca Rey (director del Museo de la Nación), además del Ministerio de Justicia y el aporte financiero de la cooperación internacional". No es pues el "actual INC" de Cecilia Bákula, como señala Caretas, quien hizo posible la muestra de la CVR en el Museo de la Nación sino el que condujera Luis Lumbreras. Valga señalar a su vez, como acaba de informar la edición web de El Comercio, que "Beatriz Merino rechazó la actitud del Instituto Nacional de Cultura, que vetó las obras del artista Piero Quijano, en las que retrataba malas prácticas militares".
Por último, la ironía final de Caretas es muy reveladora. Aconseja a Piero Quijano que "no pida una sala en el Pentagonito para otra muestra". Así que ya se sabe como son consideradas por esta revista, hoy por hoy, las salas de arte sujetas a la administración del Estado peruano.
A continuación, la nota de Caretas.

El Iwo Jima de Quijano


A propósito de la muestra del pintor y caricaturista Piero Quijano, abortada recientemente en la Casa Museo Mariátegui, Caretas publica el siguiente comunicado suscrito por unas 200 personas conocidas, añadiendo después sus propios comentarios.

[
Comunicado]

Ahora bien, Caretas considera que el texto de este comunicado llega a exageraciones delirantes que distorsionan la realidad, y la revista no publica los nombres de los firmantes en defensa de su reputación y buen juicio. Sospecha que muchos no leyeron lo que suscribían.
La revista intenta reconstruir el episodio que ha llegado a inspirar referencias desorbitadas al nazismo.
El jueves 21 de junio una periodista de Caretas, Rebeca Vaisman, estaba presente en la exhibición al lado del curador de la Casa Mariátegui, Armando Williams, cuando entró un llamado en su celular. Williams indico que venía de la directora del Instituto Nacional de Cultura (INC), Cecilia Bákula, y de inmediato se enfrascó en una discusión acalorada.
Bákula ese día estaba en Cusco.
El viernes, ante observaciones de personal del INC, que objetó no solo el afiche de la muestra (reproducido arriba) sino dos caricaturas más, tanto Quijano como Williams decidieron cancelar la exhibición y éste, aludiendo a la intervención del ministerio de Defensa, puso su cargo a disposición.
La gente del INC, sin embargo, tiene su propia versión que alude a un desarreglo administrativo. Williams no advirtió ni formalizó la realización del evento al INC, como estaba obligado a hacer, ni menos pidió autorización para incluir el logotipo del INC en el afiche, dando la impresión que éste participaba como auspiciador. Cualquier sensibilidad expresada en Defensa se cruzó así con la sorpresa de las autoridades del INC.
Es comprensible, por otro lado, que la alusión gráfica del afiche a la batalla de Iwo Jima de 1945, que en EE.UU. simboliza el triunfo de las armas norteamericanas sobre las japonesas, despertara aquí, en su versión condenatoria y genocida, irritación militar porque parece generalizar institucionalmente las atrocidades cometidas durante la guerra antisubversiva contra un pueblo que es el propio.
Caretas considera que asumir una actitud antimilitar cuando se defienden los derechos humanos no es una buena idea, porque esa postura "progre" atenta contra la credibilidad de los procesos que se deben llevar a cabo para castigar severamente a quienes cometieron excesos.
Lo dice una revista que siempre ha sido enfática en denunciar a criminales con o sin uniforme, que durante la dictadura militar fue perseguida y clausurada, y que hoy mismo está directamente vinculada a un caso en el que contribuye ante la Sala Penal Superior con su testimonio a inculpar a tres oficiales que operaron en Huanta hace 19 años.
Por otro lado, atribuir una vocación censora al actual INC es bastante injusto. Toda la muestra de la Comisión de la Verdad se exhibe en el Museo de Arte bajo los cuidados del instituto.
Mientras tanto, las ilustraciones y caricaturas del talentoso Piero Quijano ya han sido ampliamente difundidas y pueden volver a serlo, pero se sugiere que no pida una sala en el Pentagonito para otra muestra.


En la foto: el afiche censurado por el INC.

jueves, mayo 15, 2008

Cumbres de Arte en Lima


El artista catalán Miralda, "uno de los más celebrados artistas conceptuales españoles", se encuentra en Lima para participar en la Noche en Blanco en Miraflores. El día de mañana realizará un pasacalle conmemorativo del Año Internacional de la Papa. Enrique Planas lo entrevista hoy en la sección cultural de El Comercio. Con relación a dicha Noche, véase esta nota de El Comercio. También, esta crónica de Rebeca Vaisman en Caretas 2027. "[Este viernes en la noche] Deliveri instaura en pleno centro de Miraflores una propuesta de arte en el espacio público que se basa en un evento que desde hace algún tiempo se apodera de capitales europeas como Madrid, París y Roma: las llamadas Noches en Blanco. De 8 de la noche a 5 de la mañana, las calles miraflorinas [...] serán escenario de conciertos de música, proyecciones audiovisuales y performances, así como vitrina de diversas muestras plásticas de artistas peruanos y extranjeros. Todo esto presidido por un singular corso intitulado 'Homenaje a la papa', diseñado por el artista español Antoni Miralda", escribe Vaisman. Por otra parte, "la comisión de arte y cultura de la Cumbre de los Pueblos conformada por diversos colectivos, organizaciones culturales, trabajadores y trabajadoras del arte y la cultura ha venido organizando a puro coraje, corazón y buena onda, un conjunto de actividades buscando dialogar diferentes expresiones artísticas y culturales del Perú y América Latina". Por tal motivo, desde el pasado martes 13 y hasta mañana viernes 16, "en la Universidad Nacional de Ingeniería habrá hartas artes para ver, escuchar y sentir: conciertos, exposiciones, gráficas, talleres, danzas, teatro, conversatorios, proyección de fotos, video arte y documentales, y la posibilidad de intercambiar experiencias con gente punche de todas partes del Perú, de América Latina, El Caribe y Europa". (Otra actividad de esta Cumbre en la UNI es la de hoy a las 6:00: un partido de fútbol en el estadio de dicha universidad en la que intervendrán los jugadores Luis Reyna, Ramón Mifflin, Hugo Sotil y César Cueto y el presidente de Bolivia Evo Morales).

PD Viernes 16: Alma común, performance hoy en la noche en Miraflores en la cual Emilio Santisteban y Fernando Oballe intervendrán el pasacalle de Antoni Miralda a la papa: "En medio de homenaje a Papa Mama su hermana Coca Mama es insultada". Por otra parte, este sábado es "La noche de los museos" en Barcelona‏ (y es que el 18 es el día internacional de los museos).

PD2 Viernes 16: La sección cultural de El Comercio publica una nota sobre la performance de Jota Castro realizada el día de ayer en la playa Redondo de Miraflores. "El artista Jota Castro, detrás del escenario, leía un emotivo discurso. Lo sugerente fue que esa prédica solo podía ser escuchada, a través de unos audífonos, por un intérprete que se encargaba de transmitir las palabras de Castro mediante el lenguaje de señas. Desigualdad, exclusión, discriminación, injusticia. La crítica es contra todo el país", se lee. Y con relación a la Noche en Blanco en Miraflores, véase las notas de Correo, Perú 21, El Comercio y La República. También, el Gran Kacharpari de esta noche, "un espectacular fin de fiesta para cerrar con broche de oro la Cumbre de los Pueblos" (La Primera).


En la foto: actividad de esta tarde de la Cumbre de los Pueblos en la UNI.

domingo, diciembre 07, 2008

Letras con Ángel

Por Rebeca Vaisman*

Este ángel me lo regaló Doris Gibson, cuando gané un concurso hace veinte años. Veintiséis, en realidad, han pasado desde que, en 1982, Edgardo Rivera Martínez (Jauja, 1933) resultara vencedor en la primera edición de El cuento de las mil palabras. "El Ángel de Ocongate" fue la historia que Mario Vargas Llosa y Blanca Varela, entre otros, escogieron como ganadora, y está primera en la antología del concurso que Caretas publicó este año. El ángel de Doris, por otro lado, se encuentra en una de las paredes de la sala del escritor, elevándose a distancia justa por encima de las cabezas.
Diario de Santa María (Alfaguara, 2008) es la novela recientemente publicada por Rivera Martínez, y la que motiva el encuentro frente al mar, en el departamento del autor.
Como en País de Jauja (1993) y Libro del amor y de las profecías (1999), su tierra alberga la historia, que esta vez es de dos muchachas adolescentes, una peruana y la otra francesa, internas en un colegio regentado por monjas: este es, a su vez, escenario para el descubrimiento de la amistad, el amor y el erotismo, en medio del encuentro de dos culturas. "Veo con mucho pesimismo la globalización, el ultraliberalismo, la imposición de los imperialismos. ¿Adónde iremos a dar?", se pregunta Rivera Martínez. "Me preocupa la pérdida de la fisonomía urbana, por ejemplo: de mi tierra, una modesta ciudad a pesar de haber sido la primera capital del Perú, casi no queda nada".
Sin embargo, orgulloso desde la tapa misma del libro, en cuyo diseño intervino, no oculta la satisfacción que le produce tenerlo entre las manos. "Me dio mucho gusto escribir esta novela. Me ha procurado horas muy felices. Curiosamente, en mis novelas predomina la alegría, mientras que algunos de mis cuentos son melancólicos. Sí, esa debe ser la diferencia entre ambas escrituras, pero por qué será, yo no lo sé".
Quién soy sino apagada sombra, en el atrio de una capilla en ruinas, en medio de una puna inmensa. Ciertamente, ese ánimo que atribuye a su producción cuentística se cuela, desde su primera línea, en el texto que envió hace veintiséis años a esta revista. "El cuento de las mil palabras es un desafío", ha dicho antes Rivera Martínez, "es un arte de síntesis, de concentración, de intensidad". Tras ganarlo, y quedar finalista en el prestigioso Rómulo Gallegos, decidió no volver a presentarse a ningún otro, aunque ha sido jurado en varios como el Copé o el de la PUCP. A la luz de estos ejemplos, acusa la falta de interés del Estado, que se refleja en la cancelación de los premios nacionales de estímulo a la cultura. Coyuntura en medio de la cual intelectuales como él han sabido continuar con su trabajo. Felizmente.


* Publicado en Caretas 2056.
En la foto: Edgardo Rivera Martínez. "Veo con mucho pesimismo la globalización, el ultraliberalismo, la imposición de los imperialismos", expresa.

jueves, julio 12, 2007

El ABC del INC

Encuesta: artistas y gestores culturales analizan la relación entre Estado y cultura

Por Rebeca Vaisman*


La discusión de las últimas semanas en torno al Instituto Nacional de Cultura (INC) y al papel de Estado y Gobierno en la gestión cultural, debería trascender (sin por ello ignorar) la anécdota. Sobre todo cuando esta ha hecho evidente, una vez más, la necesidad de analizar y repensar la política cultural y la estructura estatal que la sostiene: después de todo, en ambas se cuentan varias grietas, producto de indiferencia y/o desconocimiento gubernamental que no es reciente. Por ello, Caretas solicitó a algunas personalidades del ámbito cultural que contesten las siguientes preguntas:
1. ¿El auspicio del Estado le da injerencia sobre actividades culturales?

2. ¿Cuál debería ser el rol del INC?
3. ¿Qué opinión le merece la presente dirección del INC?
4. ¿Y la creación de un Ministerio de Cultura?

Fernando De Szyszlo, artista plástico
1. El Estado tiene injerencia en todas las actividades, incluso las culturales. Lo importante está en la manera que esa presencia es ejercida.
2. Fundamentalmente, es la defensa de nuestro patrimonio cultural y la promoción y difusión de la cultura en todas sus formas. Tareas que rebasan ampliamente el minúsculo presupuesto con que el INC está dotado.
3. Tengo en muy alta estima a la actual directora del INC, Sra. Cecilia Bákula; encuentro sin embargo que en este caso ha cometido un grave error al haber permitido que terceras personas hayan censurado por encima de ella una muestra. Ella no lo hubiera hecho.
4. Qué diferencia podría haber entre un Ministerio de Cultura y el INC si el presupuesto de ambos alcanzaría siempre difícilmente a pagar el sueldo de sus empleados.


Gerardo Chávez, artista plástico
1. El hecho que el Estado auspicie actividades culturales ya significa que está apoyando y brindando la libertad de expresión creativa. Creo, por lo demás, que el Estado somos todos.
2. Proteger, restaurar, conservar y difundir los valores de nuestro legado histórico y creación actual, aunque me parece que la población ignora si esto se cumple o no.
3. Creo que Cecilia Bákula hará una buena gestión en el INC, pero hay que ser pacientes, pues la problemática cultural en nuestro país es muy compleja.
4. Por ahora no es una prioridad pero, si se creara, habría que considerar un modelo que funcione. Hay que apoyar al INC para que este cumpla con su labor. El arte y la cultura siempre han sido caminantes solitarios; sin embargo, son las únicas expresiones que permanecen en la historia de cada pueblo.

Juan Acevedo, dibujante y humorista gráfico
1. Al seleccionar qué es lo que auspicia, el Estado ya está teniendo una injerencia. Lo triste es que invite a alguien y luego le diga que con esa ropa no entra.
2. Sé que hablar de una política cultural suena a dirigismo. Sin embargo, será política porque la asume el Estado. Ignoro mucho del INC actual. Tienen una revista muy buena (Gaceta Cultural del Perú) y una Orquesta Sinfónica activa, pero, en general, su labor no se siente.
3. De que trabaja, trabaja, sólo que parece la Cancillería de la cultura. Tendría que bajar a las bases sociales y desde ellas replantear su quehacer. Es una lástima que haya ganado reflectores con la censura a Quijano, al allanarse al reclamo de un general del Ejército. Debieron ilustrarlo.
4. Puede ser un paso importante para sacar del limbo a la cultura en cuanto a planificación estatal. Sería penoso crear un Ministerio de Cultura y luego ningunearlo. La cultura busca cuestiones más trascendentes que las de una campaña para ganar votos.

Jorge Villacorta, curador y crítico de arte
1. Hay un grado básico y razonable de injerencia, que implica criterio y competencia profesionales. Pero cuando las reglas no son claras, o el manual es obsoleto y no es aplicado, entonces la injerencia en tanto reacción del Estado ofendido es inaceptable.
2. El INC debería ser un thinktank moderno y un foro abierto de discusión cultural, pero para eso hay que estar convencidos de que el pensamiento y el diseño profesional de políticas es la base del hacer.
3. Conozco a Cecilia Bákula y respeto su gestión como directora del Museo del Banco Central de Reserva. Sigo a la espera de que inaugure concretamente una línea de trabajo en el INC. Si algunos piensan que ya lo hizo, debo confesar que no lo veo.
4. Mejor que se olviden del asunto.


Natalia Majluf, directora del Museo de Arte de Lima (MALI)
1. El Estado puede decidir los proyectos que "auspicia", lo que no debe hacer es intentar controlar los contenidos. Los directores de las instituciones del Estado deben tener autonomía; su gestión debe ser evaluada sólo en función de su rigor y calidad.
2. Debería empezar por definir su campo de actuación. Y en ese proceso, debe liderar el sector, definir sus objetivos puntuales, generar un marco legal adecuado que reconozca y apoye la participación de la sociedad civil.
3. Con la estructura actual no me es posible imaginar una buena gestión en el INC. Creo que Cecilia Bákula, como los directores anteriores, ha asumido un imposible.
4. De acuerdo, si esto significa la reestructuración del sector; en desacuerdo, si implica únicamente darle al actual INC el rango de ministerio.

Pedro Pablo Alayza, director cultural del Instituto Peruano Norteamericano (ICPNA)

1. Los contenidos deben ser potestad de los especialistas y no de los funcionarios.
2. Establecer normativas y un plan de gestión para la ejecución de una política cultural por ahora inexistente. El asunto del patrimonio cultural (material e inmaterial) es crucial, considerando su impacto tanto en la imagen de país como en la economía.
3. La dirección del INC desde hace muchos años se ha caracterizado por la improvisación y falta de un programa medianamente articulado. Cada nuevo director supone que debe cambiar todo lo anterior. La ausencia de políticas institucionales hace que regresemos al mismo escenario.
4. En la actual coyuntura veo muy difícil que se reconozca la importancia de este proyecto. Recordemos que el tema cultural no está ni en el Acuerdo Nacional ni en la agenda del gobierno.

* Publicado en Caretas 1984.
En la foto: Natalia Majluf.

lunes, junio 11, 2007

Museo en serio

Cultural: Distanciándose de polémicas, se presenta proyecto museológico del MAC

Por Rebeca Vaisman*

ES cierto que la cerca levantada en el 2002, en el terreno donde antes una lagunita y la casa donada por Manuel Beltroy daban la bienvenida al distrito barranquino, fue pensada de tal modo que dejase ver aquello que se quería construir: un edificio que, una vez listo, pretendía ser orgullo no sólo de la comunidad que lo albergaba, sino de todo el país. Pero en cambio, los vecinos protestaron, entró un nuevo alcalde, se entabló una demanda y las obras se detuvieron.
Y es que no importaban las buenas intenciones del Instituto de Arte Contemporáneo (IAC) cuando el cerco levantado alrededor de la construcción del Museo de Arte Contemporáneo fue otro, mucho más celoso e insoslayable. Que se hizo más evidente el año pasado, mientras cartas de protesta iban y venían, firmadas por importantes nombres del quehacer cultural peruano, en torno al anuncio de que el MAC llevaría el nombre de Fernando De Szyszlo. La polémica que se desató y que a primera vista podría parecer una guerra de egos plásticos, puso en evidencia que el museo se estaba queriendo realizar de espaldas a la comunidad para la que se construía.
"Cometimos varios errores", admite George Gruenberg, quien desde el pasado noviembre tomó la posta en la dirección del IAC. "Uno de ellos fue pensar que antes de abrir las puertas al público y ser una institución abierta, la construcción del museo era única responsabilidad del IAC y sus directivos; cuando este proyecto es tan grande e importante que todos tienen el derecho y la obligación de decir lo que piensan respecto a él". Y es para reparar esto que se presenta públicamente el flamante proyecto museológico del ahora llamado MAC-Lima: desde sus instalaciones en la avenida Grau, con el renovado jardín de esculturas que rodea al querido molino de Barranco, se explicará a la comunidad los lineamientos que guiarán la constitución del vapuleado museo.

¿Y cómo se están reparando las relaciones con los artistas locales?
–Trabajamos para que haya un acercamiento y estamos en constantes conversaciones con ellos. Parece que, poco a poco, están volviendo a ganar confianza en lo que va a ser su museo. Se ha conversado, por ejemplo, con Armando Williams, Ramiro Llona, Esther Vanstein y Ricardo Wiesse.
–Se les ha mostrado el proyecto y tienen una serie de propuestas, así como críticas –apunta en ese momento Giuliana Borea, encargada del proyecto museológico que acompaña en la entrevista a Gruenberg–. Se quiere ver qué elementos se pueden incorporar al proyecto, cuáles son viables. Por otro lado, con los artistas jóvenes los diálogos también son constantes y más informales.

El MAC- Lima inaugurará pronto su página web. En aras de una transparencia que se reclamó, ¿se podrán encontrar en ella datos como el manejo de los fondos?
–La página web se inscribió la semana pasada y ahí se pondrá toda esa información y más, para que cualquiera pueda acceder a ella-, explica Gruenberg.
–La página será, además, una plataforma fundamental para establecer vínculos de información con el interior del país y el extranjero –agrega Borea–. Por eso se habilitará antes de la inauguración del museo.
–Además, ahí podremos recibir comentarios y críticas, y nos gusta que así sea –finaliza Gruenberg–. Hemos aprendido de nuestros errores y hemos entendido, también, lo difícil que es trabajar para hacer un museo.

MAC- Lima, el Perú y el Mundo
Se quiere establecer alianzas con los museos de arte moderno y contemporáneo de Arequipa, Cusco y Trujillo, con escuelas de arte y gestores culturales de distintas regiones. Además de una política de curadoría que revise lo que sucede en el Perú y en el mundo. Porque a la par que descentralizado, busca ser transnacional a través de vínculos con entidades internacionales, intercambio de información y publicaciones, difusión de las colecciones y exposiciones temporales y la posibilidad de apoyos mutuos.

* Publicado en
Caretas 1979.
En la foto: Gruenberg y caparazón del MAC a sus espaldas. [Leyenda de Caretas]

domingo, agosto 05, 2007

Verso de arena

Cultura: Desierto, periferia y migración, en poemario Ciudad Satélite

Por Rebeca Vaisman*

"Cuando tenía trece años, mi hermano, dos amigos y yo fuimos a tirar piedras al mar de San Miguel, y encontramos un lobo marino en un rompeolas. Recuerdo que tratábamos de sacarlo; estaba muerto, pero tratábamos de sacarlo. De eso han pasado casi veinte años. Nunca antes había pensado en escribir sobre eso. Para el libro, lo escribí unas diez, quince veces. Todas versiones malísimas. Una noche, la frase simplemente llegó: Hemos escuchado el canto de la sirena en los departamentos de San Miguel. Y salió el poema, tal cual.
Me pregunté si no habríamos escuchado algo que nos llamara al mar.
Este texto no es sólo una reflexión sobre la adolescencia: es una experiencia específica que se combina con una literaria y termina siendo, también, una reflexión sobre la poesía. Porque escribir poesía es buscar este canto de sirena que te llama, te llama, y al final te encuentras con la memoria y el olvido".
Carlos Villacorta (Lima, 1976) recuerda la anécdota que da pie a "Vendrá de tan lejos", octavo de los veintitrés poemas que conforman Ciudad Satélite (MundoAjeno, 2007). Mirando desde la periferia hacia el centro, el libro traza un recorrido por la vida del autor que se inicia en Ventanilla. Es ahí donde se asentaron sus abuelos, se conocieron sus padres y vivió por unos años. Sus poemas siguen por La Victoria y San Miguel, última parada antes de obtener la beca de estudios literarios que lo lleva a Boston, Estados Unidos, hace tres años.
La parte inicial versa sobre su infancia: la violencia de los '80, apagones, mudanzas. La segunda parte es una reflexión sobre ciudades como Nueva York, Maine y Boston: grandes urbes, espacios abandonados. Habla de las Torres Gemelas, de ejecutivos dueños del mundo, de rascacielos vacíos. Una tercera parte ofrece un conjunto de aforismos (línea que el poeta espera desarrollar en su escritura futura). Finalmente, la última parte retoma la idea de viaje y movimiento.
"Creo que para cualquier escritor es importante salir para ver cómo funciona uno en su lugar", finaliza Villacorta. "Siempre necesitas distancia y tiempo".


* Publicado en
Caretas 1987.
En la foto:
Carlos Villacorta, libro en mano, en el cerro San Cristóbal. Ha publicado los poemarios El Grito (2001) y Tríptico (2003). [Leyenda de Caretas]

sábado, noviembre 17, 2007

Rey de Quilca

Cultural: Antología de la disconformidad en muestra que reúne el trabajo plástico de Herbert Rodríguez desde los 70's

Por Rebeca Vaisman*

En su trinchera, el suelo parece pintado de sangre y sudor. Sus armas desperdigadas ocupan, ahora, casi todo el espacio. Las municiones son disparadas por su propia y rápida boca, porque la mejor defensa aquí es no dejarse cagar: ¡pum, pum, pum! Esta es la casa de Herbert Rodríguez, artista plástico y peleador, ambos, por vocación. La guerra la libra allá afuera.
Cuando era un estudiante flaco y respondón de la Facultad de Arte de la PUCP, su consigna era no cumplir un año más que treinta. Estaba seguro que luego de esa edad era más posible dejarse seducir, y él no quería vivir para tranzar. "Eso me lo propuse cuando decidí, en mis primeros años en la universidad, que sí quería ser artista", cuenta ahora Rodríguez, a sus casi cincuenta. "Pero estaba muy claro que esa era una carrera en la que probablemente no iba a tener éxito. Así que mi decisión fue morirme peleando".
Pasó los treinta: no murió, no transó, y hasta ahora, no ha dejado de pelear. Por eso, no es gratuito ni alarmista el título que reúne tres décadas de obra plástica en el Museo de Arte de San Marcos: De la Guerra a la Casona: vestigios, despojos, desechos. Y es que muchos de sus objetos evidencian el maltrato de la calle, porque para la calle fueron pensados. Son restos que, para el artista, muestran la vulnerabilidad del arte contemporáneo peruano. "Jodido, ¿no?", comenta.
Recorriendo las cuatro salas que reúnen su obra, se puede estar o no de acuerdo con la voz iconoclasta y neurótica de comienzos de los ochenta; con el ex Huayco; con el grito radical y subte, ideologizado y plasmado en pinturas, grabados, collages, murales, instalaciones y performances públicas; se puede cuestionar su estadía de dos años en Londres, en los noventas, y su vuelta a Quilca, ahora desde las profundidades del Averno. De ese Averno al que se le prendió fuego el año pasado para desalojar las huestes que Rodríguez dirige. De ese que no se va a ningún lado, hasta que no haya una restitución económica por los daños recibidos.
La muestra -curada por Juan Peralta– va acompañada de la presentación de una investigación de Rodríguez sobre historia última del arte local e internacional, un conversatorio sobre arte contemporáneo y la promesa de un taller de contracultura dirigido por el mismo Rodríguez. Si es o no posible enseñar mañas transgresoras desde un aula, habrá que esperar y ver. Mientras tanto, la última reflexión del artista: "Creo que ahora se puede constatar que la mía no necesariamente es una línea de trabajo que lleva al suicidio o la inmolación. ¿Por qué tener miedo a morirte de hambre, si igual te vas a morir de hambre? Si no hay oportunidades del sistema, bueno, pues entonces haz lo que te gusta y ya".
A él, eso lo ha mantenido vivo.


* Publicado en Caretas 2002.
En la foto: Herbert Rodríguez (Lima, 1959) y expresivo casco creado en el 2000, en el periodo en que su trabajo se orientó a la lucha a favor de la caída del régimen de Fujimori. [Leyenda de Caretas]

sábado, julio 19, 2008

Dos sobre Ayacucho

SON POCOS, PERO SON. "De acuerdo con el gobierno, no son más de 50 los militares de Estados Unidos en Ayacucho, la mayoría de ellos médicos e ingenieros que trabajan en acciones humanitarias y no portan armas", informa el diario El Comercio. Para Ántero Flores-Aráoz, que en la coyuntura actual ostenta el cargo de Ministro de Defensa, se trata simplemente de "una misión humanitaria" que busca "llevar apoyo y solidaridad a las poblaciones más pobres de la región". En realidad, el propósito de estos militares sería combatir lo que denominan el "populismo radical".

RUPAY. La edición de esta semana de Caretas 2036 publica un reportaje de Rebeca Vaisman sobre Rupay: Historias de la violencia en el Perú, "una narración gráfica de 120 páginas sobre el inicio de la guerra interna, el periodo 1980-84". El libro es autoría de Jesús Cossio (Callao, 1974), Luis Rossell (Lima 1966) y Alfredo Villar (Lima, 1972). Según explica este último, "el informe de la CVR es la investigación más amplia [que sirve al libro como fuente]. Pero [dicho informe] tuvo que ubicarse desde la perspectiva del Estado –lo que nosotros no tenemos que hacer– y ciertas conclusiones tienden a no exacerbar la responsabilidad de las Fuerzas Armadas. Incluso había un comisionado de las FF.AA, pero ninguno de las asociaciones de deudos. Eso se puede criticar a la CVR".

En la foto: una de las páginas de Rupay, sobre el caso Uchuraccay. Esta obra se presenta el viernes 25 en la FIL-Lima, y posteriormente en la ciudad de Ayacucho.

viernes, marzo 21, 2008

Coreografía de interiores


Danza: Karin Elmore en Lima dirige disquisición escénica sobre cuerpos femeninos políticos, domésticos y salvajes

Por Rebeca Vaisman*

Como una especie de dj doméstico, describe su papel sobre el escenario la bailarina y coreógrafa Karin Elmore. Pues si ya en sus anteriores presentaciones (como en Un día en el paraíso) se animó a producir sonidos en vivo, ahora Elmore se lanza a pinchar –digamos, es un decir– a pinchar sin discos, claro, y con una consola que no es tanto consola como una mesa de cocina sobre la que reposan sus instrumentos musicales: batidora, licuadora, extractor, etc., a los que incorpora otros sonidos previamente grabados e igualmente infrecuentes en una melodía.
No sólo ese es su rol en Estrella salvaje, próxima a estrenarse, sino también el de autora y directora de la pieza multidisciplinaria. Esta vez no baila. Sí lo hacen la japonesa Yumiko Shiono y la española Belén Barrejón, que la acompañan desde Francia, donde Elmore reside desde hace cinco años. Se les une la italiana Elisabetta Sbiroli, que no danza sino actúa, y que compartirá escenario limeño con la actriz nacional Sonia Seminario. Ellas encarnan veinte textos, veinte historias, veinte mujeres distintas apoyadas por la interpretación visual de la artista plástica peruana
Claudia Coca. Y finalmente, mientras Elmore explora las posibilidades del schuuun, schuuun eléctrico, Barrejón –felizmente, dirán algunos– acomete con la guitarra.
El tema que motiva esta sinfonía, este "cabaret poético y político sobre el cuerpo, el placer y el poder" o "suerte de cantata política y poética, para voces, cuerpos y electrodomésticos life", como describe la pieza su autora, "no es ni panfleto ni manifiesto de ningún partido", explica ella, "sino una reflexión acerca de las relaciones humanas; de la soledad, la pasión y la violencia. Es la búsqueda de una nueva lectura, a partir del uso de elementos de la vida cotidiana, de la forma en que esta sociedad de consumo le impone a la mujer modelos físicos y de comportamiento".
Ay, no: otro rollo de mujeres. Qué aburrido, qué pesadas, siguen con esa cantaleta. Díganme, esos temas, ¿no son de hace veinte años? Ya cánsense, pues. Todo esto que muchos podrían pensar, Elmore lo tiene bien presente. Se sirve del día a día para rebatirlo. Abre el periódico –las páginas policiales– para callarlos y pedirles que la escuchen. "Efectivamente, la situación de las mujeres ha evolucionado con mucha velocidad en las últimas décadas… y en algunos casos no se puede decir lo mismo del otro género. Los indicadores de violencia familiar lo demuestran", señala. "Todos los días en España hay casos en los diarios de mujeres apuñaladas en su casas; en Francia hay seis mujeres muertas al mes por esta violencia. En China, para conseguir empleo las mujeres necesitan 'buena presencia', y se estiran las piernas. Y si uno se fija en los salarios, las mujeres siguen ganando menos".
¿Los casos que has escrito son ficticios? ¿Producto de alguna investigación?
Son ficticios. Cuando escribimos o hacemos una coreografía tomamos cosas que forman parte de nuestra vida, de nuestra mirada. Luego, estos personajes son una mezcla de muchas cosas. Describen distintas situaciones siempre a través de la relación con el cuerpo femenino. Las artistas que trabajan en el espectáculo provienen de diferentes experiencias, edades y países y, sin embargo, está este denominador común.
Que es el cuerpo.
Sí, es algo muy fuerte; hay una solidaridad muy fuerte. Y el tema del cuerpo femenino es algo muy actual.
Siguen habiendo mutilaciones, violaciones…
Linchamientos, mujeres que tienen que usar velo…
Que no pueden mostrar su cuerpo.
Que no pueden. Y nosotras mismas nos referimos a estos temas como "cosas de mujeres", como si tratar un tema de mujeres fuera algo banal, cuando tiene mucha importancia.
Así como el tema del placer, que todavía genera culpas.
Y no solo hablamos de sexo. Reconocer su propio cuerpo es imposible para una mujer trabajadora que se despierta a las cinco de la mañana para hacer el desayuno y llevar a sus hijos al colegio; irse a trabajar; regresar a su casa para preparar el almuerzo; recoger a los chicos del colegio; lavar, planchar, limpiar; ocuparse del esposo; acostar a todo el mundo, ¿y a las diez y media de la noche estar pimpante para tener placer? ¡¿Cómo?!
¿El que seas bailarina hace que tú escapes de esta pérdida de conciencia?
Lo cotidiano no hace que me pierda de mi propio cuerpo, pero sí de mí misma y de lo relacionado con el placer, pues en un momento dado ya no se tiene mucho. Y me refiero también al placer intelectual, porque cuando uno está agobiado por las cargas cotidianas ya no hay tiempo ni tranquilidad como para tener el placer de leerte un libro o de conversar con tu hijo. Pese a que tengo un esposo magnífico que cocina maravillosamente.

* Publicado en Caretas 2019.
En la foto: primerísimo plano de ensayo para estreno del 03 de abril en la Alianza Francesa de Miraflores. [Leyenda de Caretas]

sábado, julio 28, 2007

Oxígeno editorial

Cultura: Álvaro Lasso, de Estruendomudo, y los aires de la situación editorial local

Por Rebeca Vaisman*

Formada en el 2003, la editorial Estruendomudo, dirigida por Álvaro Lasso (Azerbaidjan, 1982), es una de las más activas de la camada de editoriales jóvenes. A partir de este año, sin embargo, esperan que su propuesta editorial sea también viable económicamente. El primer paso es la colección Cajas, que se inaugura con la reedición de Crisis respiratoria, libro de cuentos de Susanne Noltenius que salió el año pasado.
La llamas tu colección de best-sellers.
Tener un best-seller, para una editorial grande en el Perú, es vender cinco mil ejemplares. En España, un best-seller es de cien mil. La distancia es abismal, y no sólo comparada con la situación editorial del Primer Mundo, sino con la de países como Argentina, México, Chile y Colombia. Países con una mejor educación, políticas editoriales y con una cultura de lector. Es curioso sacar esta colección: con un tiraje de dos mil ejemplares, es de best-sellers pero de juguete, en chiquito.
¿Cuál es su estrategia de marketing?
El libro, por más que es un objeto mágico, también es uno de consumo. Santillana, Planeta o Peisa invierten mucho dinero. Nosotros, editorial pequeña y sin recursos, hemos trabajado el marketing al máximo a través de Internet, afiches, separadores de página. Separar la cultura del mercado es algo primitivo que en el Perú sigue vigente por cucufatería. Si haces marketing, la gente "culturosa" piensa que el libro es malo. Eso mata a los editores jóvenes, que creen que tienen que ser románticos, suicidas. Tenemos claro que si no hacemos publicidad, no vamos a vender ni sobrevivir.
Han estado en ferias internacionales.
Sí, en Santiago y Guadalajara dos veces.
¿Qué piensas de la FIL-Lima?
Nuestra presentación oficial fue en la FIL-Lima 2004 y recién en el 2006 tuvimos stand propio. Un riesgazo, porque está a más de mil dólares, que no recupero. Pero es una vitrina importante, un espacio que debe crecer: la FIL-Lima es el Centro de Convenciones del Jockey Plaza, mientras que la de Guadalajara es el Jockey Plaza. La Cámara Peruana del Libro –que hace una buena labor– tiene un trabajo pendiente de gestión para despertar interés de las empresas, y que aporten dinero en la Feria.
Hay otros aspectos importantes de la situación editorial, como la inoperancia de la Ley del Libro.
No conozco bien el tema. Creo que los editores estamos muy separados y no hay interés en reclamar. ¿Qué gano diciendo que al Estado no le interesa la cultura? ¡Si eso ya lo sabemos! Me importa mucho, pero ¿qué me importa más? ¿un sueldo o pelear por la ley del libro? Me puedo dedicar a reclamar, pero me descuido y se me cae todo.
¿No se pueden hacer ambas cosas?
No todo el tiempo. Suena egoísta, pero si no cubres tus necesidades básicas, no puedes pensar en las políticas.
Pero en un país donde más del 50% no tiene cubiertas sus necesidades básicas, no debiera admitirse que descuiden o cedan derechos y responsabilidades.
Soy un reflejo del Perú en ese sentido. Estoy más atento a lo que voy a comer al día siguiente, que a leer la propuesta política de Alan García. Soy consciente de que tengo que cambiar eso, porque si algo favorecería al editor –pequeño o grande– es estar informado y comprometido con objetivos comunes.

* Publicado en
Caretas 1986.
En la foto: Álvaro Lasso. (Ah, por 28, esta oportuna caricatura de Jesús Cossío aparecida en el último Otorongo).

miércoles, setiembre 19, 2007

La historia descubierta

Arte: Muestra antológica de Susana Torres narra su historia desnuda y personal del Perú

Por Rebeca Vaisman*

No quería ni parque de diversiones, ni cine. Cuando, de niña, pedía ser premiada, en casa tocaba día de mercado. O de ida a La Parada, si la hazaña infantil había sido muy especial. "Era lo máximo", recuerda, y muy bien, ahora que ha pasado el tiempo y ya no vive en Jesús María sino en Chaclacayo, con su esposo e hijos, desde hace diez años.
Recorre todos los días la Carretera Central. Va despacio para encontrar entre los camiones algún tapabarros que le guste. O alguna de las faldas que se consiguen, baratísimas, en el mercado de Ceres, "y que cuando te la pones y queda regia, alguien se acerca y te pregunta si es de Dior... ¡En serio!, me lo han preguntado...", asegura, pero sin necesidad: la cojudez siempre es muy probable.
También hay peligro, contaminación y caos. No le interesa mitificar nada.
Cree que ha tenido suerte en ver lo que ha visto. Y no se excusa cuando explica que ha tomado de eso lo que ha querido. "Descaradamente", afirma.
"El Repase" es el nombre de la muestra antológica que reúne los últimos quince años de trabajo de la artista plástica Susana Torres (Lima, 1969). El título apela al recorrido que supone una obra reunida, pero también a la costumbre bélica de ultimar –"repasar"– a los heridos caídos. Que ha quedado, quizás, como imagen de una Guerra del Pacífico que hasta ahora, dos siglos después, sigue siendo una suma de almas en pena.
La referencia histórica del título no es gratuita. Se buscó que las series y piezas elegidas para conformar la muestra representen momentos claves del devenir nacional. "Podría decir que van desde sueño de San Martín hasta las nostalgias imperiales", explica Torres. “Es como una visión de los logros y los fracasos republicanos”. Logros y fracasos que se arrastran hasta este novísimo siglo XXI y se reflejan en la mirada de los peruanos. Y en el espejo.
"Siempre me ha interesado trabajar sobre la identidad", dice la artista. "Para ello, mezclo mi propia historia con la de la comunidad que me compete. Por ejemplo, para la época de mi primera muestra individual, 'La Vandera', yo comienzo a aprender lo que es ser un ama de casa. Entonces, mi trabajo habla de las rabonas y del heroísmo en la vida cotidiana. Yo no iba a hablar de mí porque, ¿a quién le interesa? Pero sí de la posibilidad de ser libertador, incluso desde la condición de esclavo".
Torres se apropia de típicos símbolos considerados patrios y los saca de sus pedestales para volverlos cotidianos. Pero también se da tiempo para hacer lo contrario y descubrir objetos comunes y corrientes que han devenido en nuevos (y quizás más reales) símbolos de la patria. Para ella, si una bandera blanquirroja puede ser lavada y planchada, bien pueden jabones Bolívar y botellas de Inca Kola lucirse en un museo.
Pero ni siquiera quince años de búsqueda, a través de herramientas plásticas y performáticas, le han dado a Torres respuestas certeras ("La identidad peruana es un montón de verduras, fruta, carnes, metidas en una licuadora"); sí sabe, en épocas en que alguno podría hablar de una apropiación frívola de la simbología nativa o popular (una colorida postura chicha chic), que la identidad no sólo pasa por Sarita Colonia o Chacalón, sino también por experiencias tan distintas y distantes como el Inti Raymi o la misma Inca Kola.
Finalmente, esta primera antológica, que da nuevo orden a su interés por la reconstrucción de la historia nacional, le ha servido a Torres, dice ella, para hacer memoria de muchas cosas. "Y también para darme cuenta que no estoy tan joven. Lo cual me da mucha risa".


* Publicado en
Caretas Nº 1993.
En la foto: Susana Torres.
"En la serie de huacos retrato me interesa recuperar esta antigua forma de retratarnos", dice Torres, y posa ligera junto a su obra: huacos retrato de Yma Súmac, de ella misma y de uno de sus hijos. [Leyenda de Caretas]
Esta fundamental muestra antológica se inaugura hoy a las 7:30 pm en la Sala Raúl Porras Barrenechea del Centro Cultural Ricardo Palma (Larco 770, Miraflores).

jueves, junio 14, 2007

Breves

EL CORRIDO DE DANTE. Hoy en la sección cultural de El Comercio Ricardo Gonzáles Vigil reseña la novela El corrido de Dante de Eduardo González Viaña. "Al llamarse Dante el protagonista, y acompañarlo el burro Virgilio y el recuerdo iluminador de su amada Beatriz, resultan latentes las conexiones con La divina comedia. Aquí Virgilio simboliza la ligazón con la naturaleza, la cual junto con la familia y las creencias mágico-maravillosas erigen un paradigma latinoamericano diverso del occidental de Dante cuanto más que lo racional ha degenerado en el pragmatismo de una sociedad de consumo donde todo vale para hacerse millonario y poderoso. Añádase numerosos nexos con Moisés en pos de la tierra prometida y con episodios del Evangelio (el burrito remite al nacimiento de Cristo, la huida a Egipto y el Domingo de Ramos). La otra referencia mayor es la Odisea. Como Ulises, Dante encarna los valores de la familia (fuertes en América Latina, debilitados en EE.UU.): reelabora las figuras de la amada fiel, el hijo recuperado y los pretendientes desalmados, además de que también hay un encuentro inesperado entre el pretendiente de su hija y su padre desconocido", sostiene el crítico.

FORO LITERARIO. Acaba de concluir el ciclo Lecciones y Maestros, celebrado en la región cantábrica de Santillana del Mar, al norte de España, y organizado por la Fundación Santillana y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Tal y como se lee en la sección cultural de El Comercio, el foro "reunió a tres grandes de la literatura iberoamericana": Carlos Fuentes, Juan Goytisolo y José Saramago. También asistieron (la no menos importante) Nélida Piñón, Sergio Ramírez, Gonzalo Celorio, Héctor Aguilar Camín, Clara Sánchez, Juan Gabriel Vásquez, Mercedes Monmany y Fernando Iwasaki, entre otros.

MÁS BRYCE. La sección cultural de Perú 21 informa sobre un nuevo plagio de Alfredo Bryce. Preguntas: ¿por qué esta sección se ha especializado en dar cuenta de cada nuevo hallazgo? ¿No es más apropiado, en todo caso, que la sección respectiva de El Comercio (o la de opinión, donde publicaba Bryce), se encargue de ello? ¿O es que El Comercio le ha delegado este encargo?

RODRIGO QUIJANO. Tal y como anoté aquí el día de ayer, a las 7.30 pm de hoy se inaugura la muestra Miradas de fin de siglo IV: Popular /Pop (vanguardia, conflicto & modernidad visual), curada por Rodrigo Quijano quien, como apunta hoy la sección cultural de La República, es el flamante "director de la Oficina de Artes Plásticas de las galerías Luis Miró Quesada Garland y Raúl Porras Barrenechea. Acompañarán a Quijano en esta tarea un equipo integrado por Emilio Tarazona, Sharon Lerner, Miguel López López, Rubén Ramos y Rafael Bellido". Como apunté en un post el pasado viernes, Luis Lama y su equipo renunciaron a la dirección de dichas galerías. "A mí me han llamado cuando Lama ya estaba fuera", afirma Quijano al mencionado diario. Sobre este tema, Rebeca Vaisman publica un reportaje hoy en la sección cultural de Caretas.

En la foto: décima caricatura de Heduardo hoy en Perú 21.

viernes, agosto 24, 2007

Escenario y documento

A propósito de la publicación de dos de sus obras, el dramaturgo César De María discute la situación editorial teatral

Por Rebeca Vaisman*

En el medio local, ni siquiera las editoriales grandes apuestan con regularidad por el teatro. En medio del vacío editorial, la publicación de un texto teatral se debe, muchas veces, a iniciativas que, aunque distantes, son valiosas. Una de ellas es la de la joven editorial Solar, que inaugura su colección de teatro 'Vodevil' con el título Salidas de emergencia, que reúne las últimas obras de César De María: El último barco (estrenada en el 2004 por Alberto Ísola) y Superpopper (primer premio del Concurso de Teatro Nacional 2006 del ICPNA). "El único vector editorial importante es Sara Joffré, que ha editado a casi todos los autores peruanos y todo tipo de colecciones. Luego, hay casos aislados", dice De María.

¿Qué pasa con el teatro de un país que no se publica?
Si no existe la posibilidad de leer obras, no existe la posibilidad de establecer relaciones de referencia, genealogías, de confrontar.
Has dicho que se establecen distintas relaciones entre la obra editada y la escenificada.
Claro. Cuando escribes una obra es como si tuvieras un sueño y esperas que se ponga en escena como lo viste. Cuando la editas, le cuentas el sueño a otra persona. El espectador pasa por el filtro y el aporte del director, actores y contexto social. El lector se encierra contigo.
El año pasado, Roberto Ángeles publicó la antología Dramaturgia de la Historia del Perú.
Él es otra persona importante. Reúne grupos de obras de acuerdo a ciertos temas para interrelacionar a los autores y sus preocupaciones con el país. Lees obras de esa antología y dices: "¡Wow! Perú sí que vivió la violencia".
Aparece cuando se discutía la llamada "literatura de la violencia".
La narrativa aborda la violencia como la abordó el teatro hace diez años. El teatro es un arte de lo cotidiano, y eso hace que reaccione de inmediato a la guerra civil que vivimos. Mira a Yuyachkani.
Justamente, Miguel Rubio editó la experiencia del grupo en El cuerpo ausente.
Pero mira el desfase: el libro, del 2006, habla de un tema que ellos estaban tratando años antes. Lo editorial siempre ha llegado más tarde.
¿Qué obras nacionales te gustaría ver publicadas?
La idea del padre ausente atraviesa las últimas décadas del teatro peruano: Vladimir de Santistevan, Números Reales de Dummet, Una obligación, de Joffré. Esto me gustaría verlo rescatado en una edición o en algún artículo crítico, de los que también faltan.
¿Qué nuevos dramaturgos te entusiasman?
El autor de La Cisura de Silvio, Víctor Falcón. Además, se están asentando los que fueron nuevos hace cinco años: De Althaus, Miyashiro, Sánchez Piérola. Pero como ahora hay un star system, es más difícil para las voces nuevas abrirse paso.
En ese sentido, los concursos son un espaldarazo. Eres parte del jurado del primer Concurso de Dramaturgia del Británico.
Es una buena iniciativa: se va a montar la obra ganadora y a publicar esta y la que quede en segundo lugar. Y quiere ser consecuente. Porque los concursos de una sola edición se agradecen, pero no son lo que necesitamos.

* Publicado en Caretas Nº 1990.
En la foto: César De María (Lima, 1960): 'El texto salva al autor y ayuda a registrar su tiempo'. [Leyenda de Caretas]

viernes, octubre 26, 2007

La factura Machu Picchu

Cultural: Historia y violencia nacionales en arte pop de Marcel Velaochaga

Por Rebeca Vaisman*

En su taller de jirón Contumazá, la radio está siempre en Doble Nueve. Los lienzos ocupan las dos habitaciones. Marcel Velaochaga (Lima, 1969) trabaja varios cuadros a la vez. A la mayoría le faltan sólo detalles. Baja un poco el volumen.
Esta es la primera parte de una serie que prepara desde hace un año: Machu Picchu como tela de fondo sobre la que posan los turistas más impensados: Los Simpson, Neil Armstrong, Indiana Jones. Antes del concurso que la eligió como una de las siete nuevas maravillas del mundo, Velaochaga trabajaba la cuidadela inca para su muestra Machu Pictures como la postal que quiere vender el Perú. No votó en el concurso.
Luego, fue dejando que la historia pasara por las ruinas. Aparece Pizarro, en una versión del cuadro de Hernández de comienzos del siglo XX. Y Fujimori, en aquella imagen en la que baja las escaleras de la embajada de Japón. Los cuerpos acribillados de los emerretistas a sus pies.
Sobre la línea histórica que se dibuja entre ambos cuadros hay lugar para otro. Uno en el que Stalin y Lenin han sido sacados de una fotografía de 1919 –post Octubre Rojo– y depositados en Machu Picchu. "Es parte de mis imágenes infantiles, porque mis padres pertenecían al Partido Comunista. Esas eran las imágenes que estaban en mi casa. Las uso porque son parte de mi memoria visual", explica el artista.
Velaochaga egresó de Bellas Artes en 1995. Antes estudió diseño gráfico un año en el taller de Joe de León. En el '96 dejó la pintura para unirse a los subtes Voz Propia como tecladista. Estuvo con la banda hasta el 2000, cuando volvió a la pintura. Explica que le gusta mucho trabajar el color y la gráfica. Que lo suyo es el pop. "En el Perú, el pop no es como el norteamericano o el inglés", precisa. "Aquí, el arte pop es político".

"Mira, yo de derecha no soy. Pero tampoco soy militante de nada", continúa el pintor. "Cuando mi papá me reclamaba que utilizara a Abimael Guzmán –¿Por qué metes a ese tipo?, me decía– yo le contestaba que ese tipo había salido del partido, que el partido lo había hecho. Claro, Sendero Luminoso fue una desviación, porque el Partido Comunista fue legal. Pero de ahí salieron estos grupitos".
En el 2005, Velaochaga participó en una muestra colectiva del C.C. de España intitulada "Inkarri, vestigio barroco" con la obra "Los funerales de Atahualpa". Su versión del original de Luis Montero, del siglo XIX, se construye a través de referentes que van desde Velásquez hasta Lichtenstein. Y de imágenes que atraviesan la historia: la de Abimael Guzmán puño en alto, como en la fotografía del funeral de su primera esposa, Augusta La Torre (muerte que varios le atribuyen); y la del Papa Benedicto XVI, sosteniendo la cabeza del Che Guevara. Por esta última imagen, el C.C. de España le hizo firmar un documento en el que Velaochaga se hacía responsable del contenido de su obra. (En el 2002, la anterior dirección de esa misma casa cultural le había retirado una pieza en la que también aparecía Guzmán, en pose de súperhéroe: "La mesa de trabajo de Félix Rebolledo". Rebolledo fue un profesor de Bellas Artes que se unió a SL y falleció en la matanza de los penales.) "Los funerales…" fue parte de la muestra que Micromuseo, de la mano de Gustavo Buntinx, llevó a la Bienal de Valencia en marzo. Según explica Velaochaga, pocas semanas antes del cierre, alguien del Arzobispado dio la voz de alerta sobre el Papa de su cuadro y cerraron toda la muestra. "Dijeron que fue por goteras, pero cuando la cerraron ya habían pasado las lluvias".
¿Tu intención es ser provocador?

Para nada. El boceto de Fujimori lo tengo desde antes que pensara que iba a regresar. Quiero decir que Machu Picchu es el Perú que todos quieren mostrar, pero que ocurren también otras cosas. Igual lo de Abimael: yo no lo inventé, está ahí porque tiene que estar. Si trabajo nuestra historia no puedo evitar ponerlo.
¿El artista debe tomar una postura en su obra?

Puede tener una postura política, pero esta no necesariamente tiene que estar en la obra. O sea, que yo ponga a Abimael no significa necesariamente que yo sea simpatizante de SL. Yo trato de ser lo más claro posible, de eso se trata el arte para mí. No es hacer cosas complicadas: yo no soy intelectual, soy un pintor. Creo que si uno analiza bien el cuadro sí se llega a entender. Por el contexto de la imagen utilizada, por el lado de la cama en el que se está. A mí me parece que Abimael fue un problema muy grave, que hizo mucho daño. Pero no puedo dejar de incluirlo por eso. Es más, por eso mismo debe estar: para que la gente recuerde que es algo que pasó y que puede volver a pasar.

* Publicado en Caretas 1999.
En la foto:
En el Perú como postal turística, todo se explota. Aquí, las llamas son Los prisioneros. [Leyenda de Caretas] La muestra se inaugura el martes 30 en Vértice (Ernesto Placencia 350, San Isidro).

sábado, junio 30, 2007

Color continuo

Arte: Mala suerte en trabajos institucionales, larga obra artística: Armando Williams presenta muestra antológica [desde el 12 en el ICPNA de Arequipa]

Por Rebeca Vaisman*

Hace unas semanas, Armando Williams se vio obligado a renunciar al Centro de Artes Visuales de Miraflores. Ahora, se aleja de la dirección del Museo de la Casa Mariátegui –que funciona bajo el ala del Instituto Nacional de Cultura (INC)– aduciendo censura en la muestra de ilustraciones en prensa del artista Piero Quijano. El INC respondió lamentando el retiro de las obras por parte de Quijano, y depositando en Williams, curador de la exposición, entera responsabilidad sobre los motivos que llevaron al artista a tomar tal decisión. Aún más, niega la censura, y dice no haber recibido explicación alguna para el retiro de las piezas.
El jueves 21, alrededor de las dos de la tarde, en la casa barranquina del artista se realizaba una entrevista con motivo de la muestra antológica que reúne la última década de su trabajo pictórico, desde que regresara de trece años de estancia en Nueva York. El teléfono interrumpió la conversación: era Cecilia Bákula, directora del INC, muy mortificada por una llamada del Ministro de Defensa, Alan Wagner. Bákula pidió el retiro inmediato de los afiches de la muestra que mostraban a un grupo de militares encañonando a un campesino. El resto se sabe.
Durante la entrevista se conversó con el artista sobre las dificultades propias de la gestión cultural en el país. Sus experiencias en este campo hasta ahora no han tenido buen final. Recuérdese que entre el 2004 y el 2006 dirigió el Museo de Arte de San Marcos, y que su salida no fue en buenos términos: "Yo estaba en la Ciudad Universitaria, consiguiendo dinero para el museo. Cuando llegué al centro cultural, el director me dijo: Le presento al director del Museo de Arte. Nunca recibí una carta del nuevo rector".
¿Por qué se dan estos problemas?
Falta de instituciones, polםtica cultural, leyes y de una carrera de formación de gestores.
En esa medida, ¿cómo calificas la gestión del INC en esta década?
Es de vital importancia tener una estructura con apoyo del Estado, llámese Ministerio de Cultura o INC. El nombre es lo de menos. Lo que es importante es que tenga el suficiente poder de decisión para poder contribuir a reconocer los valores nacionales, rescatarlos, promoverlos y preservarlos. Y que el Estado reconozca su importancia.

* Publicado en Caretas 1982.
En la foto: Final de mala racha en gestión cultural: Williams renunció al Museo de la Casa Mariátegui. [Leyenda de Caretas]

jueves, febrero 15, 2007

Obra poética de Martín Adán

Hoy en la sección cultural de El Comercio Ricardo González Vigil publica un artículo a propósito de la Obra poética en prosa y verso de Martín Adán editada por Ricardo Silva Santisteban bajo el sello del Rectorado de la Universidad Católica. Los tres primeros párrafos del texto están dirigidos a sustentar la afirmación otorgada en 1976 por Mario Vargas Llosa a Adán como un poeta maldito. "Sí, en el Perú y en todo el ámbito de la lengua española, Martín Adán es el mayor poeta maldito", escribe. Y respecto al libro en sí, González Vigil sostiene las afirmaciones y los reparos siguientes: "Mientras se emprenda la difícil tarea de una edición crítica de toda la obra de Martín Adán (con series poéticas como 'Arquitectura', no considerada por Silva Santisteban), el aporte de Obra poética en prosa y verso resulta relevante. Cuestión espinosa es la del pulso poético de la prosa de Adán. Así, negándose a ver La casa de cartón como una novela vanguardista, Silva Santisteban la juzga escritura poética en prosa. El problema es que nuestro poeta dinamita los límites entre los géneros literarios, al extremo que su tesis doctoral De lo barroco en el Perú mas no es un tratado académico sino una galería de autores caracterizados con lenguaje metafórico". Por su parte, en la sección cultural de Caretas Rebeca Vaisman entrevista a Silva Santisteban a propósito de esta nueva edición de la obra poética de Adán. "Casi toda su obra se ha conservado viva, lo que es muy importante, pues hay poetas que se leen mucho en determinado momento y después ya no se leen más. Es cierto que es un poeta difícil; que, quizás, sus formas no tengan tanto atractivo para un joven que prefiera el verso libre. Pero La casa de cartón, por ejemplo, nunca se ha dejado de reeditar y leer, desde su publicación", afirma Ricardo Silva Santisteban.

En la foto: el poeta en la década del sesenta. [Leyenda de Caretas]

jueves, mayo 15, 2008

Palabra de Jota

Cultural: Notable artista franco-peruano Jota Castro y simbólico discurso

Por Rebeca Vaisman*

Jota Castro nació en Yurimaguas en 1965. Después de una carrera diplomática en Europa y casi una década haciéndose un merecido lugar en el arte contemporáneo internacional, regresa a Perú para convocar a un mitin denominado La palabra de los mudos. Ahí, el texto íntegro es interpretado en lenguaje de señas. Aquí, Castro habla.
Esta es su primera acción artística en el Perú. Además de la Cumbre, ¿qué lo llevó a escoger este momento para volver?

Ya casi no tengo familia aquí y el año pasado estuve cerca de morir. Me fui de Perú a los 15 años molesto con la sociedad peruana, con mi familia: soy mestizo y si eso sigue siendo un problema, entonces lo era aún más. Ahora soy adulto. Muchas cosas están más claras, mucho sufrimiento se ha ido.
¿El Perú es mudo, o escoge un lenguaje en el que no puede hacerse entender? Lo digo pensando en las últimas manifestaciones violentas.
Yo llego con una proposición silenciosa. Lo que se espera es un par de piedras y quemar coches. Creo que hay formas de ser crítico en las que se puede jugar con los medios de comunicación. Con el arte, cómo no.
Usted ha trabajado como diplomático durante dos décadas. ¿Qué utilidad tienen las cumbres?
Ninguna.
¿Y la reunión que usted propone?
El arte todavía no ha cambiado nada. Pero puede dar qué pensar. Lo único útil de esta cumbre se dará si opiniones divergentes se hacen sentir. Ya sea en cumbres alternativas, medios de comunicación o viniendo a verme a mí.

* Publicado en Caretas 2027.
En la foto: Jota Castro. "De niño en los 70' la desigualdad era tal que aunque me aterró, vi venir la guerra interna". [Leyenda de Caretas]

domingo, febrero 03, 2008

Más sobre los poemas de María Emilia Cornejo

En su weblog Kolumna okupa, Rocío Silva Santisteban acusó recibo el viernes de "el affaire María Emilia" sobre los tres poemas más famosos de María Emilia Cornejo, así como sobre el artículo "La historia de la muchacha" de Carlos Cabanillas en Caretas del jueves último. Cabanillas, como se sabe, es "'asiduo colaborador'" de este weblog, al igual que Maribel de Paz y Rebeca Vaisman, también redactoras de culturales de Caretas. Con relación al debate, RSS expresa que "en realidad aquí lo que falta es la voz de Elqui Burgos" y se pregunta por el "propósito" exacto por el cual Hildebrando Pérez Grande entregó a José Rosas Ribeyro y Burgos los apuntes póstumos de MEC que dieron lugar a "Soy la muchacha mala de la historia", "Como tú lo estableciste" y "Tímida y avergonzada". Por mi parte, a raíz de una relectura de En la mitad del camino recorrido ([1989] 1994, 2da ed.), "obra en la que María Emilia trabajaba cuando murió" (1949-1972), como señala Mariella Sala en su "Presentación" al libro (13), comparto con ustedes la siguiente idea. Se trata de la diferencia clara que marcan el estilo y la construcción de un sujeto femenino en las secciones I a IV del libro, con relación a la sección V, donde están los tres famosos poemas (y uno más a modo de epílogo dedicado a su hermana gemela Ana María), y en los que aparece una voz más cortante, menos obsecuente, capaz de cometer adulterio y despreciar al hombre, entre otros actos de rebeldía contra el machismo y el patriarcalismo. Se trata, sin duda, de poemas mucho mejor logrados, con un manejo profesional del ritmo (Burgos había ganado en 1971 los Juegos Florales Universitarios convocados por UNMSM y Rosas Ribeyro el VII Premio de Poesía José María Arguedas en 1972) y una audacia ideológica y moral que estaban muy veladas o simplemente ausentes en las primeras cuatro partes. Y es que en las secciones I-IV la mujer que habla en los poemas es sumisa, leal, monogámica y hasta ingenuamente resignada frente al hombre: "soy la mujer incondicional / que nada pide a cambio / la que siempre te recibe / y te abre las piernas sin chistar" (57). En ese sentido, cuando Carmen Ollé expresa en su "Prólogo a la segunda edición" que "el estilo, como expresión, es el que impone la calidad, y no el tema, como se cree, el que alcanza la intensidad en un texto literario" (8), pues son precisamente el estilo de "sus tres magníficos poemas" (como los denomina Ollé) y la construcción de un sujeto femenino liberado de la opresión masculina los que más han llamado la atención de la crítica (consagración temprana a través de la "ya célebre" Antología de la poesía peruana de Alberto Escobar en 1973 que menciona Ollé) y de las poetas inmediatamente posteriores de los 70 y 80, y que son hoy materia de debate. Finalmente, hay que pensar que esta intervención masculina, transformando el estilo y la identidad de la voz poética de Cornejo, habría servido para la formación de "una manera otra" que Rocío Silva Santisteban reclama esencialmente femenina y protagónica en un comentario de su post mencionado. En síntesis, se habría venido siguiendo un modelo de erotismo y de identidad femenina basado, en gran parte, en la fantasía de dos varones.

En la foto: María Emilia Cornejo.